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Lesiones mas comunes del Judo
Fuente: Luis Bogantes
LESIONES
MÁS FRECUENTES EN EL JUDO
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| Mano |
Esguinces y
luxaciones metacarpofalángicas |
| Codo |
Luxación posterior
de codo |
| Brazo |
Fractura
supreacondílea de húmero (frecuente en niños) |
| Hombro |
Luxación anterior de
hombro
Luxación acromioclavicular
Fractura de clavícula |
| Columna vertebral |
Subluxación del
raquis cervical
Lumbalgias por espondilosis o espondilolistesis |
| Pie |
Esguince y ruptura de
ligamentos interfalángicos |
| Tobillo |
Esguince y ruptura
del ligamento lateral externo |
| Rodilla |
Rotura del ligamento
lateral interno
Rotura del ligamento cruzado anterior
Rotura del menisco interno |
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- Desgarros
Musculares -
(Rotura de fibras musculares)
Qué son.
Son roturas del tejido muscular, más o menos extensas (la
gravedad depende del área afectada). Puede ocurrir en cualquier
músculo, pero de cara a la práctica de las artes marciales, la bestia
negra en todas aquellas en las que se dán patadas altas es
la rotura de los musculos de la cara interna del muslo (el famoso
estirón). En la figura se muestran los musculos
candidatos más probables a sufrir roturas. En cuanto a
disciplinas, los practicantes de Karate, Tae Kwon Do, y estilos
similares son los más propensos.

Síntomas.
Dolor repentino, agudo e intenso (cualquiera que lo haya
sufrido alguna vez lo identifica inmediatamente: parece una
puñalada), localizado en un punto muy concreto. Desde el momento
en que se produce resulta muy doloroso, cuando no imposible,
hacer cualquier movimiento con ese músculo.
En los casos leves (roturas pequeñas), el dolor es la única
señal. En casos más graves (desgarro de todo un músculo), se
produce también un hematoma bastante aparatoso, debido a la
hemorragia interna. Si el dolor es muy intenso puede aparecer un
componente de shock, con mareo y sudor frío, pero esto es
menos frecuente.
Qué los causa.
Causas directas:
Las causas generales son contracciones violentas del músculo, o
estirones súbitos y bruscos. También se puede producir cuando
se somete a éste a una carga excesiva cuando está fatigado o no
se ha calentado lo suficiente. Los músculos que han sufrido
recientemente lesiones de cualquier tipo, que aún no están
curadas del todo, tienen también bastantes posibilidades de
sufrir una rotura. Causas externas, como golpes o caidas,
también pueden originar esta lesión.
Causas indirectas:
La sudoración origina pérdida de líquidos y sales en el
organismo. Los músculos van perdiendo elasticidad al perder
hidratación, por lo que tras un ejercicio prolongado aumentan
las probabilidades de sufrir tirón.
Otro factor que aumenta las posibilidades es tener agujetas. Si
no se calienta lo suficiente como para "fundirlas", el
musculo tiene en su interior pequeños cristales de ácido
láctico, lo que en la práctica resulta como tener alfileres dentro
del músculo. Un movimiento que en condiciones normales (músculo
sin agujetas) no causaría problemas, puede hacer que estos
cristales corten pequeños haces de fibras. Puede ocurrir en todo
el cuerpo, pero principalmente lo sufren los abdominales
inferiores (en especial, al día siguiente de una sesión
particularmente intensa de flexiones).
En Artes Marciales:
Lo dicho anteriormente se refiere a roturas musculares en
general, y pueden suceder en cualquier músculo del cuerpo.
Referente a los músculos de las piernas antes indicados, hay dos
causas principales:
- Mal entrenamiento de la elasticidad.
- Intentar dar patadas laterales o circulares lo más alto
posible, sin tener en cuenta nuestras limitaciones
físicas.
Esto se explica con más detalle al final de la página, al
hablar de la prevención y lo que no se debe hacer.
Qué se debe hacer
cuando ocurre: Primeros auxílios y convalecencia.
Mucha gente, si el estirón no es muy doloroso, se limita a
interrumpir el entrenamiento por ese día (incluso algunos
continuan la clase). Esto es una "machada" que no tiene
sentido. Un estirón mal curado puede hacerte perder en 5 minutos
la elasticidad conseguida con mucho esfuerzo durante meses de
entrenamiento. Y además queda una lesión mal curada, que puede
repetirse más adelante. Es mejor "perder un poco de
tiempo" en el momento, y tomarse el descanso necesario,
antes que echar a perder muchos meses de trabajo. Esto es lo que
hay que hacer:
- Lo primero de todo, aplicar hielo sobre la zona dolorida.
A veces no es posible tener hielo en el gimnasio, por lo
que se tratará de enfriar el músculo lo mejor posible
(toallas empapadas en agua fría, una lata de refresco si
hay una máquina dispensadora, lo que sea... lo más
frío que se encuentre). Esto reducirá la inflamación y
disminuirá o cortará la hemorragia si existe. Ha de
mantenerse el frío durante unos 10 o 15 minutos.
- Colocar un vendaje compresivo alrededor del muslo y hasta
la ingle. En todos los gimnasios debería de haber un
botiquín, y contener vendas elásticas (las que no se
estiran no sirven). Después de unos 20 minutos se quita
el vendaje, se deja descansar 5 minutos, y se vuelve a
poner.
- No se debe aplicar calor. Esto aumenta la
hemorragia.
En estirones leves (la gran mayoría) esto es suficiente.
Además, por supuesto, de reposar al menos una semana, antes de
reanudar el entrenamiento (y por supuesto, abstenerse de dar
patadas altas en un par de semanas más). No hay que tener prisa
por entrenar al día siguiente, a la larga se ahorra tiempo y
problemas con un descanso que permita la curación. El que puedas
salir por tu propio pié del gimnasio, 20 minutos después del
estirón, no significa que no haya pasado nada.
Los casos más graves son muy fáciles de identificar: la persona
lesionada no puede ni caminar, y el dolor apenas se reduce
después de usar el hielo y las vendas. Esto ya sale del ámbito
de estas páginas: manteniendo el vendaje y procurando no mover
ni tocar la zona dolorida, se debe acudir al médico. De entrada
se puede anticipar que la recuperación será larga, así que
conviene tomarselo con calma y obedecer las instrucciones que dé
el traumatólogo.
Aunque no se llegue al extremo de no poderse mover, si 24 horas
después continúa la inflamación y el dolor fuerte, conviene ir
al médico (atención: dolor fuerte. Es normal tener la
zona ligeramente dolorida durante un par de días).
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
- Los momentos más delicados son al comienzo y al final de
las clases. Al principio, porque el músculo aún no se
ha calentado lo suficiente. Al final, porque el cansancio
y la deshidratación pasan factura.
- Siempre hay que calentar bien antes de comenzar el
entrenamiento. Y no se deben practicar patadas circulares
o laterales justo después de calentar. Conviene empezar
con otras técnicas para que el movimiento lleve a los
músculos al punto óptimo.
- En frio, no se debe intentar lanzar patadas de estos
tipos buscando la mayor altura posible. Además, eso de
buscar "patear la cara del contrario" debe
reservarse para el gimnasio, para pulir la técnica y
aumentar el control y el equilibrio. En una situación de
defensa personal callejera, es más práctico limitarse a
patear rodillas (¡y más efectivo!). No tiene sentido
dejar K.O. al agresor rompiendose una pierna.
- Un fallo común entre novatos es que después de
practicar elongaciones (entrenamiento de elasticidad,
normalmente hecho al final de las clases), y asombrados
por tener las piernas abiertas casi 180º, cuando se
levantan piensan: "voy a patear, a ver hasta donde
llega la patada, ¡tiene que quedar de cine!". Lo
que queda de cine es el aullido de dolor que lanzan al
rasgarse los músculos del muslo. Una cosa es ir abriendo
las piernas milímetro a milímetro, durante varios
minutos, y otra patear de golpe. Además, después del
estiramiento forzado mientras se hacen elongaciones, el
músculo está más frágil que un papel de fumar.
- Si se suda mucho, conviene beber algo durante la clase
(mejor si son bebidas isotónicas), para mantener la
hidratación.
- Por último, pero no menos importante, practicar las
técnicas correctamente. Existe una forma correcta de
pegar ciertas patadas, y para eso se vá al gimnasio,
para aprenderla. Es mejor pegar patadas bien, aunque
bajas, que no forzar la posición para que suban más
alto, y hacerlas mal.
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- Esguinces -
Qué son.

En la unión de todas las articulaciones del cuerpo existen
los llamados ligamentos, una especie de cordones fibrosos
que unen los huesos entre sí y dan estabilidad a las
articulaciones. La lesión de estos ligamentos se denomina esguince.
Un esguince se produce al estirar o forzar en exceso los
ligamentos, lo cual puede ocurrir cuando la articulación sufre
un golpe o una torsión forzada.
En la figura se muestran las zonas más predispuestas a sufrir
esguinces (tobillos, rodillas y muñecas, además de las
articulaciones de los pulgares de manos y pies). Ningún arte
marcial está libre de esta lesión. La causa específica puede
ser muy variada, pero hay dos grupos: a consecuencia de golpes
(pulgares de manos y pies, principalmente) y a consecuencia de
torsiones (muñecas, rodillas y tobillos).
Síntomas.
Dolor intenso en la articulación, que suele impedir casi por
completo el movimiento de la misma. Inflamación de la zona
afectada. Se distingue fácilmente de una luxación o fractura
(que se pueden producir por las mismas causas) ya que no aparece
deformidad en la articulación: aparte de la hinchazón el
aspecto sigue siendo normal. Puede aparecer un hematoma si se ha
roto algún vaso sanguineo, pero es menos frecuente.
Qué los causa.
La causa es siempre estirar el ligamento más allá de su
límite de elasticidad. Si se fuerza la articulación a un
movimiento que vá más allá de su límite normal, lo primero
que se resiente son los ligamentos. De todas las causas que se
listan a continuación, el que se produzca un esguince, una
luxación, o una fractura, es simplemente cuestión de
intensidad.
Practicando artes marciales, lo más frecuente es:
- Los dedos de los pies pueden esguinzarse al dar un golpe
con el pié descalzo, si por accidente recibe el impacto
el dedo.
- Tobillos y rodillas sufren en barridos y al lanzar
patadas, si la técnica no se ejecuta correctamente. En
especial, una patada circular mal hecha, sin girar el
pié apoyado en el suelo, puede esguinzar los ligamentos
de la rodilla. También a consecuencia de un salto o una
caida puede uno torcerse un tobillo violentamente,
causando el esguince.
- Un puñetazo mal dado (en un estilo "duro") es
tan capaz de provocar un esguince de muñeca, como forzar
en exceso una llave (en un estilo
"suave").
- Los pulgares de las manos están muy expuestos: si se
hace combate y en ataques o defensas no se cierra bien el
puño, dejando el pulgar "flojo", basta un roce
desafortunado para provocar el esguince. También, si se
practica un agarre y el contrario se libera con demasiada
fuerza o no le tenemos bien sujeto, la articulación del
pulgar se puede retorcer.
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxílios.
No es muy complicado: aplicar frío (si se dispone de hielo,
mejor). A continuación poner un vendaje compresivo (con una
venda elástica) en la articulación afectada. Inmovilizar lo
mejor posible, e ir al médico para que haga un diagnóstico
exacto del alcance de la lesión.
Es importante actuar rápido e ir al médico, aunque no
duela demasiado y la articulación se pueda mover ligeramente. Un
esguince mal tratado puede hacer perder movilidad en la
articulación. Además, los ligamentos quedan debilitados y se
aumenta el resgo de repetir la lesión pasado un tiempo.
En el caso de las rodillas, la situación es especialmente grave,
ya que es una articulación muy compleja: uno de los músculos
del muslo que llegan a la rodilla (llamado vastus medialis)
se deteriora rápidamente a partir de las 6 horas posteriores a
la lesión; el resto de los músculos del muslo empiezan a
estropearse a partir de 24 o 36 horas. Por supuesto, un pequeño
esguince no causa estos problemas de deterioro muscular, pero es
el médico quien ha de decidirlo.
Un aspecto curioso de los esguinces es que se suelen producir a
pares, con algunos días de diferencia. Es decir, si nos
esguinzamos el tobillo derecho, hay muchas posibilidades de que
algunos días después ocurra lo mismo con el izquierdo. El
motivo es sencillo, y solo les ocurre a los impacientes: cuando
alguien vuelve a entrenar sin estar bien curado, para evitar
dolores en el miembro lesionado, tenderá a hacer trabajar más
al opuesto. Esto solo lo evita el sentido común y el esperar a
curarse bien de las lesiones, antes de volver a entrenar.
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
La gran mayoría de las lesiones se pueden evitar calentando
bien y ejecutando las técnicas correctamente.
- Calentamiento:Es lamentable, pero en la mayoría
de los gimnasios no se hace un calentamiento suficiente
de las áreas mas susceptibles de sufrir esguinces. En
muchos sitios, las clases de artes marciales duran una
hora, y practicar un calentamiento completo podría
ocupar entre 20 y 25 minutos. Por ello se tiende a
"abreviar", limitandose a girar un poco
muñecas, rodillas y tobillos, antes de pasar a otra
cosa.
Si los alumnos tienen menos de 18 o 20 años, eso suele
ser suficiente, ya que a esa edad el cuerpo tiene, en
general, una buena elasticidad en las articulaciones. La
responsabilidad es de los profesores, que en función de
la gente que tiene en sus clases, y de las
características del estilo de lucha practicado, han de
decidir si es conveniente hacer un calentamiento más
completo en esas zonas, y decidir los ejercicios a
realizar.
- Ejecución correcta de técnicas:Dar un puñetazo
con la muñeca floja es la mejor manera de hacerse un
esguince, o incluso dislocarsela. Dar una patada,
descalzos, con la punta de los dedos, tiene resultados
"excelentes" sobre la integridad del pulgar del
pie. Podría seguir la lista, pero no es necesario: Todas
las técnicas tienen dos formas de hacerse: la correcta y
la incorrecta. Con la primera no te lesionas. Es así de
simple.
Un último consejo: para aquellos que ya han sufrido un
esguince, al volver al entrenamiento y durante una temporada, es
muy recomendable usar un vendaje compresivo durante las clases, o
muñequeras, rodilleras o tobilleras. El vendaje preventivo es la
mejor manera de que no se vuelva a reproducir la lesión.
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- Luxaciones y
Fracturas -
Qué son.
Aunque se trata de dos problemas diferentes, las causas son
similares, y lo que se puede y debe hacer, tanto para prevenir
como para efectuar los primeros auxilios, es bastante parecido.
Por tanto se tratan conjuntamente en esta página.
No me extenderé en las definiciones. Ya sabemos lo que son:
- Luxaciones (dislocaciones): salida de un hueso o
articulación de su asiento.
- Fracturas: rotura o astillamiento de un hueso.
Síntomas.
En las luxaciones se sienten fuertes dolores, y suele
haber una hinchazón visible. El que la sufre se vé incapaz de
realizar cualquier movimiento de la articulación o, al menos
sufre una limitación de movimiento de la zona. En las más
graves se evidencia una posición antinatural de la
articulación.
Las fracturas a veces no son visibles (hay que recordar
que si el hueso se astilla, aunque no se separe en dos
fragmentos, técnicamente es una fractura y la gravedad es la
misma). Habitualmente se precibe el crujido al producirse. Hay
dolor intenso en la zona, y se producen hematomas. La zona se
hincha, deforma y queda inmovilizada. Si la fractura es abierta
(el hueso rompe la carne y sale al exterior), nos encontramos
además con herida y hemorragia.
Qué las causa.
Una mala caida puede resultar en luxación o fractura. En
particular, las luxaciones pueden producirse por
movimientos bruscos y, en las artes marciales donde se practican
técnicas de agarre (llaves), una mala ejecución o un exceso de
entusiasmo por parte del practicante, puede lesionar al
contrario. Las fracturas pueden producirse por golpes, por
fatiga y por sobrecarga (ojo al levantar pesas o cargar con un
compañero).
Las luxaciones más frecuentes se producen en el hombro, el codo,
la rótula y la muñeca. También en los dedos del que ejecuta
una técnica de mano incorrectamente. En cuanto a las fracturas,
en tanto que son accidentes, no existe una zona especial: se
puede romper cualquier hueso. De todas formas, en estilos de
contacto o en aquellos donde se practican barridos, los huesos
del antebrazo y los de la pierna son los más expuestos a recibir
golpes que causen fracturas, y los dedos de manos y pies al dar
golpes de forma incorrecta. Si se practica contacto pleno, las
costillas, la nariz y la mandíbula también corren un riesgo
especial.
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxílios y convalecencia.
En ambos casos es muy poco lo que se puede hacer: La norma
general es inmovilizar lo mejor posible y acudir a un hospital
de urgencias, a toda velocidad. A continuación, una pequeña
lista de consejos adicionales:
- Hielo (o algo frío, en general): Debe aplicarse
sobre las luxaciones. No debe aplicarse en las
fracturas.
- Si tras una luxación, el hueso vuelve por sí mismo a su
lugar, aplicar un vendaje compresivo suave (NO apretado).
- No se debe intentar recolocar una luxación o una
fractura. Jamás se debe frotar.
- No se deben aplicar pomadas o geles (no se debe tocar la
zona). En cuanto a sprays tipo reflex, jamás deben
usarse sobre una herida (fractura abierta), y dada la
gravedad de estas lesiones, son poco menos que inútiles
en fracturas cerradas o luxaciones. Sin embargo puede
ayudar al lesionado "psicológicamente" (son
lesiones muy traumáticas, y el lesionado tiene la
sensación de que "le ayuda algo"). De
cualquier forma, la mejor ayuda psicológica es que el
lesionado vea que la situación está controlada y que
hay alguien que sabe qué hacer. Lo mejor es evitar
también los sprays.
- "Despejar el campo". No sirve de nada que toda
la clase esté encima intentando ver qué ha pasado. Esto
tiene que ver con lo dicho en el punto anterior.
- Si en una luxación, la articulación sigue
desencajada, no comprimir. No intentar moverla.
Inmovilizar lo mejor posible en la posición en que haya
quedado. Si se produce en la muñeca o la rodilla,
mantenerlas elevadas.
- En una fractura, no cargar la más mínima
presión. Si hay una deformación evidente, no aplicar
vendajes en esa zona: inmovilizar el miembro por otra
parte.
- En las fracturas abiertas, sujetar un apósito sin hacer
presión sobre la herida, inmovilizar y llevar al
hospital. Mantener la zona herida lo más elevada posible
(siempre a una altura mayor que la del corazón).
- Algo bueno que tiene el Dojo: siempre será fácil
encontrar algo con que entablillar (bastones, tonfas...)
y con que sujetar (todo el mundo tiene un cinturón que
sirve para atar). No poner inconvenientes ni ser
mezquinos: si tu cinturón queda irrecuperable o se
pierde en el hospital, un trozo de tela siempre vale
menos que un compañero.
- La mejor forma de inmovilizar una pierna fracturada, es
atarla a la pierna sana por varios puntos.
- Lo más grave: espalda y cuello. Dejar a la
persona donde esté, y abrigarla (hay muchas toallas en
el vestuario para echarselas por encima). No mover en
absoluto al accidentado. Llamar a una ambulancia.
- Fracturas por astillamiento: Normalmente se
produce una grieta a lo largo del hueso, sin que éste
llegue a romperse. Aunque el miembro se vea entero y la
persona pueda moverlo, el dolor es intenso. No se debe
tratar con ligereza. Es mejor que el médico diga que se
trata de una falsa alarma, en lugar de que uno o dos dias
después el hueso acabe de romperse.
En cuanto a la convalecencia:
Tener mucha paciencia. El periodo de convalecencia es
relativamente corto en las luxaciones, para reanudar una
actividad normal-sedentaria. Pero para volver al gimnasio es otro
tema... No se debe volver a entrenar hasta completar la
rehabilitación, de lo contrario se producen recaidas. Una
articulación dislocada es un punto débil, y el primer lugar
donde se producirá otra luxación.
Si se convierte en un problema crónico, los ligamentos se
deforman y basta un movimiento rápido para que se vuelva a
dislocar. Conozco a gente que ha tenido que abandonar la
práctica de las artes marciales por este motivo, de modo que,
una vez más, paciencia y seguir al pié de la letra los consejos
del médico. Es útil indicarle que practicas un arte marcial,
para que lo tenga en cuenta en la rehabilitación (fechas de
"baja", ejercicios a realizar...).
Un consejo "no médico": Si por
desgracia tienes ya un problema de luxaciones crónicas, pero no
quieres abandonar la práctica de artes marciales, no desesperes.
Siempre te quedará el Tai Chi; incluso puede ayudar a tu
recuperación.
Con las fracturas, de la necesidad se hace virtud: no se
puede ir al Dojo con escayola. Después, durante una larga
temporada, se puede entrenar pero está contraindicado practicar
bloqueos o cualquier técnica que incida directamente sobre la
zona fracturada.
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
En principio no hay prevención que valga. Por definición, se
trata de accidentes. De modo que casi todo lo que sigue son
simplemente consejos generales para no accidentarse en el Dojo:
- Los bloqueos de antebrazo han de practicarse con suavidad
al principio, incrementando la dureza del contacto
progresivamente, para lograr un endurecimiento gradual.
- Las técnicas "de luxaciones" no se llaman así
por capricho. El objetivo en un combate real es causar
una dislocación al adversario, de modo que han de
practicarse con prudencia y teniendo cuidado de que la
técnica sea correcta. Hay que hacer ejercicios para
aumentar la flexibilidad de las articulaciones y la
resistencia de los ligamentos.
- Cuidado con las patadas al cuerpo: si se golpea el codo
del contrario, se puede conseguir: una fractura en la
espinilla (el atacante), una dislocación del codo (el
defensor), o ambas cosas. Y probablemente ambos se lo
merecerán (uno por atacar descuidadamente, y otro por
defenderse mal). Insisto en que ser "técnicamente
correcto" evita accidentes.
- La mejor forma de mantener el cuello y la espalda a salvo
es aprender a caer.
- Las fracturas por fatiga se previenen evitando
sobrecargas. Poniendo un ejemplo, una muchacha de 40 Kg
de peso puede voltear sobre su espalda a un hombre de 90
Kg, pero existe una técnica correcta para hacerlo.
No tiene sentido que intente levantarlo a base de fuerza
bruta, porque no es ni grande ni fuerte. Este tipo de
actividad causa muchas fracturas por sobrecarga, de modo
que volvemos a lo ya dicho: Técnica correcta ante todo.
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- Contracturas -
Qué son.
Se trata de la contracción involuntaria de un músculo. Sus
características son:
- Se producen de forma espontánea e inconsciente.
- La contracción es permanente. El músculo no se relaja y
queda contraido.
- A diferencia de la contracción voluntaria del músculo,
es dolorosa.
En general no se trata de una lesión grave, pero es
francamente molesta, y cuando se produce impide entrenar durante
varios días.
Síntomas.
Además del dolor persistente en el músculo, al tacto se le
nota endurecido y tenso. El dolor no es agudo, pero es constante.
A veces al cambiar de posición se calma ligeramente, pero nunca
desaparece del todo. Según el músculo concreto donde se
produzca, puede haber dificultades para moverse con naturalidad.
Qué las causa.
Por regla general, sobreesfuerzo del músculo o agotamiento
por un ejercicio intenso sin suficiente tiempo de recuperación
(por ejemplo, entrenar varias horas, intensamente y a diario: los
músculos no tienen tiempo de recuperarse del esfuerzo, y
cualquier sobrecarga provoca la contractura).
El lugar donde se sufren más frecuentemente es en los músculos
de la espalda. Es raro (aunque no imposible) se den en otros
lugares.
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxilios.
Son muy simples. El objetivo principal es relajar el músculo:
- Aplicar calor en el músculo afectado. Si no se dispone
de una fuente de calor, otra persona (o uno mismo, si es
capaz de alcanzar el músculo afectado) puede aplicar
calor frotándose enérgicamente las manos y, a
continuación, apretando ligeramente las palmas sobre el
músculo.
- Hacer estiramientos suaves, sin forzar ni rebotar.
- Masajear la región muscular lesionada. Puede hacerse
"en seco" con cuidado, pero lo ideal es tener
en el botiquín algo de aceite para masajes, o incluso
una pomada calmante (es una ayuda extra).
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
- No sobre esforzarse: respetar el periodo de descanso
necesario entre dos sesiones de entrenamiento.
- Evitar los incrementos bruscos de intensidad en
ejercicios que requieran fuerza muscular. Nada de
tonterías si se levantan pesas.
- Calentar adecuadamente antes de entrenar.
- Si se producen contracturas crónicas, es señal de que
tras sufrir una, no se ha dejado un periodo de
rehabilitación suficiente. En principio no se debería
levantar peso en varios días, después de sufrir una
contractura.
- Es muy conveniente, en especial si se producen en la
espalda, acudir a la consulta de un masajista para unas
cuantas sesiones. Posteriormente, seguir recibiendo (o
dandose uno mismo) masajes con regularidad. Con esto se
evitan las recaidas.
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- Agujetas -
Qué son. Qué las causa.
Al ejercitar un músculo por encima del nivel de esfuerzo al
que está acostumbrado, o al volver al gimnasio tras un periodo
sin ejercitarse (por ejemplo tras unas vacaciones), los músculos
producen ácido láctico como producto de deshecho. Al enfriarse
el músculo tras el entrenamiento, este líquido se solidifica
mezclado entre los haces de fibras musculares (toma la forma de
agujas pequeñas, y de ahí el nombre de agujetas).
El resultado es doloroso, cuando se vuelve a mover el músculo
(normalmente a las 12 o 24 horas después del entrenamiento). En
casos especialmente graves se pueden producir micro desgarros
musculares.
Síntomas.
Dolores musculares y dificultades para realizar recorridos
completos del movimiento de alguna articulación (por ejemplo, si
se producen en los biceps, a veces es imposible estirar el brazo
completamente). Si se producen microdesgarros, el dolor puede ser
intenso (tipo "pinchazo").
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxílios.
Si no se hace nada al respecto, desparecen alrededor de una
semana después. Si las molestias son soportables, reanudar el
entrenamiento ayuda, ya que se vuelven a fundir los cristales de
ácido láctico. Sin embargo, la nueva sesión de ejercicio ha de
ser de intensidad moderada, para evitar que al dia siguiente sean
peores aún.
Los masajes suaves y los baños en agua caliente son de bastante
ayuda. Si el dolor es muy intenso es mejor tomar algún
calmante-analgésico.
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
Si no estás en forma, evitar que las primeras sesiones de
entrenamiento sean muy intensas. En general, evitar los aumentos
bruscos de intensidad del ejercicio, estés en forma o no.
A diferencia de otras lesiones, el calentamiento no tiene efecto
de cara a evitarlas o disminuirlas. Hay personas tan en baja
forma que solo el calentamiento ya les producirá agujetas
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-
Conmoción Cerebral -
Qué es. Qué la causa.
Una forma de explicarlo sin tecnicismos médicos, es que el
cerebro se encuentra dentro del cráneo "flotando" en
un líquido que llena el espacio entre cerebro y hueso. A
consecuencia de un impacto directo en la cabeza, ya sea al
recibir un golpe o por una caida, el cerebro golpea contra las
paredes del cráneo. Según la intensidad del golpe se puede
incluso perder el conocimiento.
Síntomas.
Hay diversos grados de traumatismo craneoencefálico (es el
nombre técnico de la conmoción). El más frecuente es el leve,
aunque pueden ser de diversa gravedad.
Conmoción leve:
- Ligera pérdida del conocimiento, que no suele ser mayor
de un minuto. En algunos casos es tan breve que el
lesionado no parece haber quedado inconsciente en ningún
momento.
- Palidez.
- Pérdida de equilibrio.
- Dolor de cabeza.
- Embotamiento sensorial ("atontamiento").
Durante unos instantes puede no reconocer a la gente ni
saber dónde está.
- Descoordinación motriz.
- En ocasiones, nauseas.
Casos graves:
Sin entrar en detalles, ya que es el médico el que ha de evaluar
el alcance del traumatismo, pueden sufrirse problemas
neurológicos, parálisis de los miembros, amnesia, problemas de
visión, alteración del pulso y la tensión, y problemas con la
respiración.
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxilios.
Si el lesionado queda inconsciente, comprobar que no tiene
obstáculos para respirar. Hay que acostarle, con la cabeza
ligeramente elevada (mejor apoyada en un cojín o un bulto de
ropa o toalla). Ir al hospital lo antes posible.
Incluso en los casos leves, donde el lesionado puede moverse por
su propio pié, conviene hacer una visita al médico, para que
haga un reconocimiento y poder detectar si existe algún problema
que al principio podría pasar desapercibido (lo de quedarse
inconsciente, y unos minutos después levantarse fresco como una
rosa y dispuesto a pelear contra varios enemigos, solo pasa en
las películas: lo real es que el cerebro ha recibido un golpe, y
hay que tener cuidado).
Después de tratar la conmoción, hay que comprobar que no
existen otras lesiones (de cualquier otro tipo), que en el
momento se han pasado por alto. También hay que dejar pasar unos
días antes de reanudar el entrenamiento, hasta que el lesionado
esté seguro de que se encuentra en buen estado físico y mental.
Algunas consecuencias de la conmoción pueden quedar ocultas y no
aparecer hasta días después, al reanudar el entrenamiento. Hay
que recomenzar con suavidad y vigilando cómo responde el
organismo durante los primeros días.
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
Si se entrena con sentido común no debería de producirse
este típo de accidente. Se supone que en la práctica cotidiana
no se practica contacto pleno. Muchas artes marciales de
competición prohiben expresamente dar golpes en la cabeza
(karate) o utilizan cascos (tae kwon do). Sin embargo, si
practicas competición, es un riesgo que corres. Por supuesto, en
los deportes de contacto pleno (boxeo, full contact) los golpes
en la cabeza están garantizados, pero ya hay médicos
preparados. En estas páginas solo hablamos de accidentes en el
entrenamiento normal.
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-
Problemas con los Tendones -
- Tendinitis
- Desgarros de Tendón -
Qué son. Qué los causa.
Los tendones son los tejidos que unen el músculo al hueso. La
inflamación de un tendón es la tendinitis, mientras que
lo llamado desgarro es la rotura del tendón. Cuando se
inflama el tendón y la vaina que lo recubre y protege, se habla
de tendovaginitis. Siempre se trata de una lesión
grave.
El origen de todos estos problemas suele reducirse a haber
forzado en exceso un tendón tras un calentamiento insuficiente o
inadecuado. Como caso especial, el tendón de aquiles sufre
especialmente ante golpes o torceduras del tobillo.
Síntomas.
Tanto en la tendinitis como en la rotura de tendón, se nota
un dolor fuerte al tocar o mover la zona (en el caso de rotura es
particularmente agudo). Si es tendinitis se nota una ligera
inflamación, que se convierte en una hinchazón muy rápida y
más llamativa cuando se trata de desgarro. De hecho la única
forma de distinguir ambas lesiones es la intensidad del dolor
(fuerte y persistente en la tendinitis, agudo en el desgarro), y
que si es tendinitis, el lesionado puede mover por si mismo la
zona lesionada, aunque le duela (si es rotura no puede moverla).
No aparecen hematomas, salvo que haya sido a consecuencia de un
golpe que haya roto, además, algún vaso sanguíneo.
Si es el tendón de Aquiles el afectado, aparece una cojera
inmediata y es imposible ponerse de puntillas.
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxilios.
Para ambas lesiones: tratar de no hacer movimientos que
afecten a la zona lesionada.
En la tendinitis, aplicar frío en el momento de
producirse, y cuando el dolor haya disminuido, aplicar calor en
la zona. Se ha de acudir al médico para que evalúe la lesión y
recete analgésicos y antiinflamatorios. En ocasiones
especialmente graves es necesario pasar por el quirófano, por
ello la visita al médico es imprescindible y no hay que
automedicarse, ni aunque no se trate de la primera vez que ocurre
y aún nos queden medicinas "de la vez anterior".
Hay que seguir al pié de la letra las intrucciones del médico.
Si se agrava o se producen complicaciones, el periodo de
recuperación será extremadamente largo (en ciertos casos puede
obligar a abandonar el deporte).
En el caso de desgarro de tendón, ha de aplicarse frío y
un vendaje compresivo no muy apretado. La zona lesionada debe
mantenerse elevada, y se ha de ir al hospital sin perder un
momento. Cuanto más se tarde en tratar, más larga y difícil
será la recuperación.
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
Parece una tontería, pero lo único que evita que se produzca
esta lesión tan grave es calentar adecuadamente. Ni más, ni
menos.
En ocasiones se puede producir tendinitis a consecuencia de una
mala postura mientras se ejecuta una técnica. Sin embargo, esto
es algo que no debería ocurrir, ya que por regla general, lo
primero que se ha de aprender en el Dojo es a mantener una
postura adecuada.
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-
Calambres -
Qué son.
Creo que no es necesario dar demasiadas explicaciones... El
que no haya sufrido un calambre en alguna ocasión,
verdaderamente es un caso único. Técnicamente, un calambre es
un espasmo muscular involuntario (habitualmente una
contracción). A diferencia de las contracturas,
el calambre es ocasional, no permanente.
Normalmente no tiene ninguna gravedad, aunque puede ser muy
doloroso. Los gemelos y la cara trasera del muslo son las zonas
más susceptibles de sufrir calambre.
Síntomas.
Dolor muy intenso y localizado en un músculo concreto.
Habitualmente la tensión muscular es perceptible al tacto
("duro como una piedra"), y en muchas ocasiones resulta
imposible mover el músculo hasta que el calambre no remite.
Qué los causa.
Suele producirse cuando se produce alguna de estas
condiciones, normalmente más de una a la vez:
- Sobreesfuerzo del músculo.
- Ejercicio muy intenso y prolongado. El calambre se
produce cuando el músculo empieza a llenarse de toxinas
y deshechos, y comienza a quemar oxígeno con
dificultades.
- Perdida de sales minerales (principal causa de los
calambres que ocurren tras entrenar durante un rato
largo).
- En ciertos casos, si hay problemas circulatorios o de
irrigación del músculo, ya sea por lesión, por
mantener mucho tiempo una postura que corte la
circulación en algún punto, u otras causas
fisiológicas.
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxílios.
- Interrumpir la actividad. Normalmente, el propio calambre
obliga a detenerse.
- Masajear el músculo. Se suele notar un cierto alivio al
apretarle con fuerza.
- Tratar de estirar el músculo, ayudandose con las manos
si es preciso (moviendo la articulación más próxima).
Relajarlo un instante, y seguir tratando de estirar.
- Cuando el calambre remite, ponerse en movimiento con
suavidad, de forma que el músculo trabaje. Si nos
inmovilizamos se puede repetir.
- Refrescar con agua fría suele ayudar.
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
A veces son difíciles de evitar, en especial los que se
producen tras un tiempo de entrenamiento, por acumulación de
toxinas. En general un calentamiento correcto sirve para que no
se produzcan. También es conveniente tener cuidado con las
posturas. Algunos calambres en las pantorrillas se producen tras
estar un rato en posición arrodillada, en el periodo de
concentración ("mokuso") al principio y al final de
las clases, que se practica en algunos estilos (esto ocurre
especialmente cuando la persona no está acostumbrada a sentarse
sobre los talones).
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-
Heridas -
Qué son. Qué las causa.
Son lesiones por rotura de la piel. Hay tres causas
principales: por golpes (p.e. una ceja partida por un puñetazo),
por incisiones o cortes (en aquellos estilos donde se usan
armas), y por abrasión (nudillos despellejados al golpear un
saco, roce violento con la tela del traje o contra el suelo...).
El nivel de gravedad es muy variable, desde la nula gravedad de
unos nudillos "pelados" (a lo sumo es una molestia) al
extremadamente grave de un corte profundo con hemorragia
abundante que puede causar un sable.
Síntomas.
Aparte de la evidencia de la herida, el dolor suele ser
importante (en caso de rozaduras es similar al de una quemadura).
Es casi seguro que habrá hemorragia, y si la herida es profunda
se vé la separación de los bordes de la misma.
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxilios.
Debe limpiarse la herida con una gasa empapada en agua
oxigenada (no con algodón, ya que suelta pelillos en la
herida). Al perder la protección de la piel se puede infectar,
de modo que después del agua oxigenada hay que limpiar con
antisépticos (mercromina, yodo...). Si sangra se deben aplicar
compresas con agua oxigenada, y vendar la zona (si la herida es
muy pequeña bastarán tiritas). Si la hemorragia es abundante
hay que usar vendas elásticas con cierta presión. Los
torniquetes están contraindicados (el profesor o alguien del
gimnasio debería saber comprimir una vena para disminuir la
hemorragia).
Según la gravedad de la herida, los primeros auxilios serán
suficientes o, por el contrario, será necesario acudir al
hospital para aplicar suturas. En casos de heridas profundas con
hemorragia abundante, hay que mantener la zona herida a una
altura superior a la del corazón, hasta que se llegue al
hospital.
En las heridas por abrasión, cuando se comienza a curar, no se
deben arrancar las costras. Si se arrancan es posible que quede
cicatriz, y además se retrasa la curación.
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
En aquellos estilos en los que hay contacto, siempre se
deberían de usar protecciones. Lo mismo al entrenar con saco o punching-ball
o accesorios similares.
Si se utilizan armas, la única recomendación posible es
entrenar con muchísimo cuidado.
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-
Contusiones -
Qué son. Qué las causa.
Una contusión es el aplastamiento y rotura de vasos
sanguíneos de un músculo, generalmente a un nivel superficial
(cercano a la piel). La causa es siempre un golpe violento. La
gravedad depende en su mayor parte de dónde se ha
recibido el golpe.
No hay que confundir contusión con hematoma. Este último
es el síntoma visible, la coloración morada de la piel a causa
del derrame de sangre interno, y puede ser causado por una
contusión o por una lesión de otro tipo (una fractura y
luxación, un desgarro muscular, etc...).
Síntomas.
Se nota tensión en el músculo y en la piel, y el dolor suele
ser intenso. A veces se produce hematoma, pero no siempre
(depende de la profundidad a la que estén los vasos sanguíneos
rotos y del volumen de la hemorragia). En cualquier caso, antes
de la aparición de los síntomas, ya te habrás dado cuenta de
que has recibido un golpe. Vamos, creo yo...
Qué se debe hacer cuando
ocurre: Primeros auxilios.
Aplicar frío (pero no hielo). A veces es conveniente aplicar
un vendaje compresivo, pero no debe mantenerse durante mucho
tiempo (unos 20 minutos. Si es necesario, tras ese tiempo se
afloja el vendaje y 5 minutos después se vuelve a poner).
Después de lo anterior, aplicar una pomada antinflamatoria y
antidolorosa, si no hay lesión en la piel. También se puede
aplicar algún producto en spray (tipo Reflex), pero
siempre en el caso de que no haya heridas o abrasiones.
Si la contusión es importante y se produce en una pierna, habrá
que mantenerla en alto, a ser posible durante algunas horas.
No se debe dar masaje ni frotar.
La prevención: Cómo
evitar que nos ocurra.
Es muy difícil. Resulta imposible predecir cuando se vá a
recibir un golpe. Unicamente aquellos estilos donde no se
practique contacto alguno están relativamente a salvo de
contusiones. Pero en otros, aunque no se practique combate libre
(como en ciertos estilos tradicionales de Karate), algunas de las
técnicas de entrenamiento para endurecer antebrazos y espinillas
pueden provocar contusiones ligeras.
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- El Botiquín del Gimnasio -
Contenido.
Aunque lo deseable es no tener que utilizarlo
nunca, sería muy inoportuno que, en el caso de que fuese
necesario, no hubiese a mano un mínimo de material de primeros
auxílios. Por otra parte, el contenido es ligeramente diferente
del que ha de contener un botiquín "normal". Por
ejemplo, un after-bite o producto similar para las picaduras de
insectos es algo bastante inutil (se supone que no habrá bichos
en el Dojo), al igual que unas pastillas contra el
estreñimiento. Por otro lado ha de contener algunas cosas que
serán poco corrientes en un botiquín casero.
La idea es que sea completo y adecuado a las situaciones más
probables en las que se deba utilizar. Como sugerencia adicional,
debería de ser portatil (un maletín o similar) en lugar de
estar clavado en la pared de recepción. Me parece más
conveniente poder llevar el botiquín hasta el accidentado, que
tener que hacerlo al revés.
Contenidos imprescindibles.
En principio, esto es todo lo que se necesita.
Después de ello, y según la gravedad, a casa o al hospital.
- Antiinflamatorio/analgésico en spray (tipo Reflex o
similar) para aquellas lesiones donde no se puede tocar.
- Pomada antiinflamatoria/analgésica (es más efectiva que
el spray, si la lesión permite que se toque).
- Agua oxigenada para limpiar y desinfectar (y no
alcohol, que es abrasivo).
- Mercromina o yodo (para abrasiones y heridas).
- Vendas elásticas.
- Gasas, para limpiar y hacer apósitos (nunca se
debe utilizar algodón para limpiar o tapar
heridas. Suelta "pelillos" dentro de la
herida).
- Alcohol, que se usará solamente para friegas
(calambres, masajes que necesiten calor...), y no para
heridas.
- Esparadrapo.
- Tijeras (queda mal cortar el esparadrapo o las vendas a
mordiscos, y es poco higiénico).
- Analgésicos (conviene tener más de un tipo, y
asegurarse de que el accidentado puede tomarlo sin
problemas ni efectos secundarios).
Contenidos recomendables.
Son cosas que no estorban, aunque todas tienen
sustituto
- Aceite de masaje (para calambres extremadamente fuertes.
Se puede sustituir por la pomada analgésica o por
alcohol).
- Vendas no elásticas (no usar para comprimir lesiones,
solo para sujetar -por ejemplo un cabestrillo-. Se pueden
sustituir por los cinturones).
- Algodón (útil para narices sangrando, pero en general,
para otras cosas es mejor usar gasas).
- Tiritas (se pueden sustituir por una gasa sujeta con
esparadrapo, aunque una tirita es más cómoda de usar).
- Una manta pequeña (algunas lesiones requieren que el
accidentado se abrigue. Se puede sustituir por toallas).
- Tablillas (es de esperar que nadie se rompa un hueso,
pero... Algunas armas de kobudo -en especial los bastones
cortos- son buenos para entablillar. Sin embargo son más
manejables unas tablillas hechas ex-profeso. Si en
el Dojo no hay nada que pueda sustituirlas, entonces
pasarían a ser parte de la lista de lo imprescindible).
Otros temas
relacionados.
Además de los contenidos del botiquín, se deberían tener
controlados estos puntos:
- Suministro de hielo. Ya que en el gimnasio puede ser
difícil de guardar, conviene estar en buenas relaciones
con algún bar próximo, que esté abierto en las horas
de entrenamiento, y donde se tenga la suficiente
confianza y te conozcan como para entrar corriendo y
pedir hielo (y que te lo den sin perder el tiempo ni
hacer preguntas).
- Siempre debería de haber algún coche disponible
(profesor, recepcionista... alguien que esté siempre),
por si acaso hay que ir al hospital. A veces no es
posible conseguir un taxi...
- Por supuesto, alguien debe de saber el camino más
directo al hospital de urgencias más cercano.
- Por si no se puede trasladar al accidentado, hay que
tener bien accesible el teléfono de un servicio de
ambulancias, o del mismo hospital.
- Creo que sobra decirlo, pero el gimnasio debe de tener
seguro médico, estar afiliado a alguna federación, y
todos los alumnos federados y cubiertos por el seguro.
- Como mínimo el profesor (y mejor si alguna persona más)
ha de tener un conocimiento mínimo de primeros auxílios
y estar familiarizado con el uso de todos los contenidos
del botiquín. Sobre este punto se trata más en la
sección de consejos
a los profesores.
Regresar al principio
- Prevenir lesiones: Consejos generales -
El contenido de esta sección se puede resumir así:
- hacer un calentamiento adecuado,
- ejecutar las técnicas correctamente, y
- entrenar con precaución.
Con esto ya está todo dicho. Sin embargo no estará de más
explicar un poco cada punto.
Calentamiento.
La mayoría de las lesiones se producen por no
haber realizado un calentamiento adecuado. La
falta de calentamiento puede ser causa directa de
la lesión (desgarros, luxaciones, esguinces,
calambres... todo ello al trabajar "en
frío"), o indirecta (recibir un golpe
porque con el cuerpo "en frío" no se
ha sido capaz de esquivarlo lo bastante
rápido...). Realmente, creo que este punto no
necesita más aclaraciones.
Técnica adecuada.
Como ya digo en algún otro lugar de estas
páginas, solo hay dos formas de ejecutar una
técnica: la correcta y la mala. Con la mala, en
el mejor de los casos no aprenderás a hacer bien
las cosas; en el peor, puedes acabar en el
hospital. Creo que una breve lista de ejemplos
dejará este punto lo bastante claro:
- Romperse un dedo o dislocarse la muñeca al dar
un puñetazo con la mano mal cerrada.
- Dislocarse la cadera al dar una patada circular
con mucha fuerza y muy mala posición.
- Fracturar el codo de un compañero al hacerle una
llave, sin saber en que instante se debe dejar de
presionar.
- Romperse el cuello o desencajarse un hombro, al
tirarse de mala forma y con mucho impulso al
suelo, sin haber aprendido la técnica para rodar
correctamente.
- Conseguir un esguince de tobillo al dar una
patada, al no asentar bien el pié en el suelo.
- Fracturarse una vertebra al intentar voltear
sobre la espalda a un compañero más pesado,
intentándo levantarle a base de fuerza bruta y
estando uno mismo desquilibrado.
- . . .
Precauciones.
Entrenar con precaución no significa estar
siempre encogido por miedo a que te hagan daño
(si es el caso, mejor cambia de deporte, ya que
estamos hablando de deportes de combate).
Preocuparse de hacer el calentamiento adecuado o
de aprender correctamente las técnicas ya es
entrenar con precaución. Se pueden añadir
algunas cosas más:
- En deportes de contacto pleno, no se debe hacer
combate sin usar protecciones.
- Si usas saco, punching-ball o accesorios
similares, no es conveniente golpear con la mano
desnuda. Como mínimo es aconsejable vendarse los
nudillos y las muñecas, o usar unos guantes para
saco.
- Hay que adaptar las técnicas al cuerpo, y no al
revés. Esto significa que el cuerpo mejora sus
condiciones y capacidades gradualmente, a través
del entrenamiento. Si nunca has dado una patada
circular, la mejor forma de lograr un desgarro en
el muslo es intentar patear la cabeza del
contrario: lo correcto es lanzar la patada a la
altura de la cintura para golpear el cuerpo
(adaptar la técnica a la capacidad del cuerpo),
y entrenar elasticidad. Con tiempo y paciencia
llegará la patada a la altura de la cabeza.
- El progreso ha de ser gradual: una técnica lleva
a la siguiente. Por ejemplo, primero se
aprende a rodar, y después se practica
lanzar al contrario al suelo. Primero se
endurecen las manos y después se
practican rompimientos. Y así sucesivamente...
- También el profesor tiene responsabilidad en
esto: No soy muy partidario de poner a practicar
combate libre y sin protecciones a dos novatos.
Posiblemente se harán daño (mala técnica, aún
no saben controlar bien los golpes, etc...) Opino
que es mejor juntar a uno experto con un novato,
para que el más experto pueda controlar y
corregir al otro. (Bueno, en realidad opino que a
los novatos no se les debería poner a hacer
combate libre hasta que no alcancen un nivel
mínimo, pero cada profesor tiene su sistema, y
no quiero entrar en polémicas ni pretendo
decirle a nadie cómo ha de llevar sus clases.
Esto son solamente sugerencias).
- Otro factor importante corre a cargo del alumno:
Antes de practicar un arte marcial por primera
vez, debería investigar un poco y elegir uno que
se adapte a sus condiciones físicas y, por qué
no, a su carácter. Trabajar en algo que te
gusta, te satisface, y está a tono con tus
cualidades, también es una forma de prevenir
accidentes.
- El trabajo con armas es especialmente delicado.
Suponen un elemento ajeno al cuerpo que hay que
controlar. Aquí es más importante que en
ningún otro caso aprender primero las técnicas
correctas. No hay nada más ridículo que coger
por primera vez un nunchaku, intentar emular a
Bruce Lee, y partirse una rodilla. Más aún si
tratamos con "cosas" afiladas (Kama,
Kusarikama, Katanas...). Más vale aprender bien
con réplicas en madera, antes de desenfundar por
primera vez...
Regresar al principio
- Responsabilidades del profesor -
- Consejos y sugerencias -
Una situación que siempre me ha parecido delicada es la
siguiente: Tenemos a alguien (la edad no suele ser un detalle
especialmente importante) con buenas cualidades físicas,
técnicamente bueno en su arte marcial practicado, que tras unos
años de trabajo duro consigue su cinturón negro. Y, de
inmediato, se coloca de profesor en un gimnasio, le saludan y le
llaman "Sensei" (o "Sifu" o lo que sea) en el
Dojo.
En principio esto no tendría por qué ser malo. Dependerá de
las cualidades de la persona en cuestión. Sin embargo, por muy
buena que sea esa persona técnicamente, por muchos trofeos que
tenga en su vitrina o, incluso, por muy buena voluntad que tenga
esa persona, dedicarse a enseñar un arte marcial requiere mucho
más que tener un cinturón negro. Hay que darse cuenta de que la
carga que se toma sobre los hombros es enorme. De entrada, te
conviertes automáticamente en responsable:
- ...del buen nombre y la buena imagen de tu Arte Marcial.
- ...de la transmisión correcta de las cosas que has
aprendido, o, por el contrario, de hacerte cargo de la
responsabilidad que implica enseñar algo de forma
diferente (mucho cuidado con ésto: hay que estar muy
seguro de lo que se hace y tener muy buenos motivos).
- ...de que tus alumnos aprendan, independientemente
de tu nivel (no se trata de impresionarlos, sino de que ellos
aprendan).
- ...de que tus alumnos disfruten. En principio
"quien no esté a gusto, que se vaya a otra
escuela" no es jamás una opción válida.
- ...de dar ejemplo con tu comportamiento y carácter, muy
especialmente si a tus clases van niños.
- ...de la salud de tus alumnos: de su buen estado
físico, de que se desarrollen correctamente sus
capacidades y habilidades, de que no se lesionen ni haya
accidentes, de tener en cuenta las características
particulares de cada uno y no tratarles a todos por
igual, de estar al tanto de su estado. Y...
- ...de, si se produce un accidente, saber qué hacer
para remediarlo.
Tema aparte es si el arte marcial que enseñas tiene además
componentes filosóficos/espirituales, lo que tampoco es poca
cosa. Se puede ser "del montón" a nivel de habilidad,
o estar en baja forma física, y sin embargo ser un buen profesor
(aunque, evidentemente, es preferible poder dar buen ejemplo). Y
se puede ser una maravilla, invencible, y todo un atleta, y sin
embargo ser incapaz de manejar una clase y hacer que los alumnos
se interesen. Pero estas páginas tratan del tema
"lesiones" y no entraré en otras consideraciones.
Se puede resumir todo lo dicho en las siguientes dos reglas:
- El profesor es responsable de todo
lo que vaya mal, por acción o por omisión.
- En caso de que no tenga la culpa, se aplica la regla
1.
La única excepción es que los alumnos decidan hacer algo por
su cuenta, fuera del Dojo, y se metan en problemas. Pero incluso
en ese tema, el profesor puede preocuparse de inculcarles un poco
de sentido común, mientras están a su cargo.
Y ahora, los consejos:
- Hay artes marciales donde la posibilidad de lesiones es
muy baja, por la propia naturaleza del estilo en
cuestión. En otros, y por el mismo motivo, el peligro es
más alto. Asegurate de conocer las particularidades de
tu estilo y los problemas más frecuentes que pueden
aparecer, y de saber qué hacer en cada caso.
- Algunos estilos (por lo general, los más
"tradicionales"), enseñan técnicas que no son
de combate sino "de medicina". Aunque no te las
pidan para el examen de cinturón negro, deberías hacer
incapié en su estudio.
- Organiza las clases pensando tanto en la técnica como en
la salud. Si por falta de tiempo tienes que reducir
alguna faceta, que no sea la del precalentamiento.
- Un alumno que se lesiona, se agota, o sufre físicamente
más allá de un nivel razonable, es candidato a dejar
las artes marciales y no volver a pisar un gimnasio.
Asegurate de que conoces las particularidades de cada
uno, y si es necesario reserva parte del tiempo de
entrenamiento para que cada uno trabaje de forma
específica o incluso descanse.
- Tampoco seas demasiado blando. Sin "sufrir" un
poco no se progresa. La capacidad para coger el
"punto" adecuado se consigue con la
experiencia, de modo que paciencia. Un buen truco para
detectar que se trabaja a un nivel adecuado, es que los
alumnos salgan cansados (e incluso lo mencionen) pero se
les note satisfechos, que sientan ese cansancio como algo
"agradable".
- Respecto a las condiciones individuales, y aunque algunos
piensen que es una pérdida de tiempo, los tests de
aptitud física son una herramienta útil para el
profesor, ya que le sirven para conocer con exactitud el
nivel físico y los posibles puntos débiles de cada
alumno. En otra página describo algunos de estos tests.
Y tienen una utilidad adicional: Si a cada alumno nuevo
se le pasan estos tests el primer día, se guardan los
resultados, y 5 o 6 meses después se le vuelven a pasar
y se comparan, el alumno tendrá una prueba visible de la
mejora física que le ha proporcionado la práctica del
arte marcial y estará mucho más motivado para seguir.
- Por último, pero no menos importante, creo que cualquier
profesor que quiera ser digno que le llamen
"Sensei" (o Sifu, o Soke, o lo que sea),
debería de realizar un cursillo de primeros auxílios, o
conocer bien las técnicas "médicas" de su
arte marcial -si las hubiere-, o, en general, adquirir
algún típo de conocimiento sobre tratamiento de
lesiones deportivas, centrado en los posibles problemas
con los que se pueda encontrar. Leer estas páginas es
mejor que nada, pero es aún mejor seguir algún curso
donde se pueda conseguir un poco de práctica. Estoy
seguro de que a nadie le costará encontrar dónde
realizar dicho curso. Por ejemplo, las secciones de la
Cruz Roja de cada país suelen hacerlos. Añado una
página con las direcciones web de todas las páginas de
la Cruz
Roja que conozco, y donde se puede conseguir
información al respecto, por si a alguien le interesa.
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- Evaluación del estado físico -
Comentarios previos.
Las facultades físicas de cada persona dependen de dos
factores: los no modificables (factores genéticos
predeterminados por la herencia biológica) y los modificables
(nivel de entrenamiento, hábitos y costumbres, estado de
salud...). Conocer bien el estado físico de los alumnos ayuda al
profesor a organizar el entrenamiento, ayudarlos a mejorar o
superar deficiencias, y prevenir lesiones. Por otra parte, llevar
un registro visible de la evolución y mejora de las facultades
físicas ayuda a los alumnos a motivarse para soportar la dureza
del entrenamiento.
Por supuesto, solo en caso de deportistas profesionales es
necesaria la realización de pruebas complicadas y costosas, para
conocer sus condiciones y mejorar el rendimiento hasta el menor
detalle. En está página se trabaja a nivel más modesto,
mostrando algunos tests sencillos y fáciles de realizar en el
gimnasio, con el objetivo de tener una información no muy en
profundidad, pero específica de cada alumno, que sirva como
orientación y ayuda al profesor.
Ficha del alumno.
Es interesante, y a veces necesario, que en el gimnasio se
disponga de un fichero con información sobre cada alumno, que
tenga algo más que su nombre, fecha de nacimiento, domicilio y
si está o no al corriente en el pago de las cuotas. Como
orientación, aquí van algunos datos que conviene tener. No
debería ser obligatorio cumplimentarlos (algunos pueden ser
considerados una intromisión en la intimidad), pero sí se le
debe explicar al alumno el motivo por el que se le piden y por
qué conviene que se preste a darlos, y que él decida.
- Datos personales generales: Nombre. Domicilio.
Teléfono. Fecha de nacimiento/Edad. Sexo. A quién
avisar en caso de accidente (nombre y teléfono).
Profesión o Estudios.
- Antecedentes y datos sanitarios generales:
Lesiones previas (antiguedad y grado de curación).
Enfermedades previas o actuales. Problemas sensoriales
(deficiencias de visión o audición). Alergia o
prohibición de tomar algún medicamento (en especial en
lo relativo a analgésicos). Si existe algún tipo de
defecto motriz ya se hará evidente en el entrenamiento,
pero también conviene saberlo con antelación.
- Hábitos y actividad deportiva: ¿Fuma? (¿cuanto
y desde cuando?). ¿Bebe? (¿cuanto, desde cuando y tipo
de bebidas?). ¿Horas de sueño?. ¿Hay otro tipo de
hábitos que puedan influir en el rendimiento?. Horario
laboral o de estudios. ¿Practica otros deportes? (¿A
qué nivel? ¿Con qué frecuencia?).
- Descripción de estado físico: Datos
objetivos: Peso. Talla. Pulso en reposo. Perímetro
torácico (en inspiración y en espiración). Perímetro
abdominal. Datos subjetivos: ¿En qué forma se
considera el alumno? ¿Cómo se siente físicamente en
general?.
Condiciones para
realizar los tests.
- Quien lo realiza ha de entender correctamente cómo debe
realizar el ejercicio.
- Ha de realizarse un calentamiento previo, ligero (no
cansar al evaluado antes del test).
- No hacer los tests seguidos. Respetar un intervalo de
descanso tras cada test. Se pueden hacer repartidos en
más de un día.
- Tener preparado el material necesario, cuando es el caso.
- No hacer los tests bajo condiciones que puedan falsear
los resultados (mucho calor o frío, con el alumno
cansado, ...).
- Anotar bien los resultados, y archivarlos con la ficha
del alumno, para posteriores comprobaciones y
observación de su evolución física.
Indices fisiológicos.
Definen la constitución de la persona, y sirven para
controlar la evolución de dicha constitución y cómo la influye
el entrenamiento. Siempre son más precisos que una apreciación
"a ojo" de si la persona está gorda o delgada. Por
ejemplo, hay personas se se apuntan al gimnasio para adelgazar y
luego al pesarse ven que el peso no ha cambiado, y creen que no
funciona, cuando en realidad, se ha cambiado grasa por
músculo... De ahí la utilidad de estos índices.
Por otro lado, debo aclarar que medir una sola vez estos
índices no tiene casi ninguna utilidad, ya que no muestran mucho
más de lo que el profesor puede percibir a simple vista, la
primera vez que ve al alumno. Solo tiene sentido si se repite la
medida cada cierto tiempo (cada 4 o 6 meses, por ejemplo), para
así observar objetivamente la evolución física.
Indice de obesidad.
Es el más simple. IO = Peso (en Kilogramos) /
Talla (en centímetros)
En el caso de las mujeres, sumar 0,02 a IO antes
de ir a la tabla.
Solo proporciona una orientación general, cosa
que ya se percibe a simple vista en muchos casos.
Se interpreta:
- IO < 0,35 --- Flaco
- 0,36 < IO < 0,40 --- Delgado
- 0,41 < IO < 0,45 --- Normal
- 0,46 < IO < 0,50 --- Gordo
- 0,51 < IO --- Obeso
Tener en cuenta que la
interpretación de este índice es relativa. Una
persona puede obtener valores que en la tabla se
interpretan como "Gordo", y no tener un
gramo de grasa de más, sino tener mucha masa
muscular o tener los huesos "pesados".
Por otro lado y salvo excepciones, los jóvenes
aún en edad de crecimiento suelen obtener
valores de "Delgado", sin serlo.
Indice de Constitución.
T = talla en centímetros; P = peso en
Kilogramos; IC = T - P - ( (T - 150) * 0,25)
Los valores ideales están entre 0,90 y 0,95. Si
es menor de 90 es que pesa mucho en relación a
la talla. Si es mayor de 95, es que falta peso.
Indice de Robustez.
Siendo: p = perímetro del torax en inspiración
(cm); a = perímetro del abdomen en espiración
(cm) T = altura en centímetros; P = peso en
Kilogramos;
IR = (p - a) - (T - 100 - P). Se
interpreta:
- IR < 5 --- Débil
- 5 < IR < 10 --- Regular
- 11 < IR < 15 --- Bueno
- 16 < IR < 20 --- Muy bueno
- 21 < IR --- Excelente
Tests de capacidades
físicas.
Para cada una de las áreas que se tratarán aquí existen
diversos tipos de tests, unos más "profesionales" que
otros. Los que he elegido son bastante sencillos, en
consideración a que sean fáciles de realizar en el gimnasio,
con el mínimo de material necesario, y que den una orientación
general. Son insuficientes para medir en detalle el rendimiento
en el caso de deportistas profesionales, pero para la mayoría de
la gente que va al gimnasio sin objetivos de alta competición,
bastan y sobran.
Prueba de Resistencia.
Se necesita un banco de altura variable (ver tabla)
dependiendo del sexo y la edad de la persona que realiza el test.
También es variable el tiempo de duración de la prueba
dependiendo de esos factores.
Sexo
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Edad
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Altura banco
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Duración ejercicio
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mujeres y hombres
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10 a 12 años
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35 cm
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3 minutos
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mujeres y hombres
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12 a 18 años
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38 cm
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4 minutos
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mujeres
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más de 18 años
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45 cm
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4 minutos
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hombres
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más de 18 años
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50 cm
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5 minutos
|
Realización: Subir y bajar del banco a un ritmo de
aproximadamente 30 veces por minuto. Se sube un pié, a
continuación el otro hasta quedar erguido sobre el banco, y se
baja un pié, y a continuación el otro.
Inmediatamente después de acabar, el evaluado se sienta. Se
cuenta un minuto desde el momento en que se acaba el ejercicio, y
se toma el pulso durante 30 segundos. El número de pulsaciones
se multiplica por 2, para obtener la frecuencia por minuto.
Se aplica la siguiente fórmula:
Indice = (duración ejercicio en segundos *
100) / (5,5 * Pulsaciones por minuto)
Y se interpreta así:
- No poder acabar el ejercicio o mantener el ritmo:
Condición física mala.
- Indice menor que 50: Condición física mala.
- Indice entre 50 y 80: Condición física normal.
- Indice mayor de 80: Condición física buena o muy buena
(mejor cuanto mayor sea el índice).
Pruebas de Fuerza.
Las pruebas de fuerza se realizan individualente sobre
diferentes grupos musculares. El esquema que se sigue en todas es
bastante sencillo: cuántas repeticiones de un ejercicio
determinado se es capaz de hacer durante 60 segundos. La única
condición es hacer el ejercicio correctamente, sin
"trampas".
Al principio, el nivel de mejora es bastante rápido, sobre todo
si el alumno comienza en baja forma. Conforme pasan los meses de
entrenamiento y nos vamos acercando a nuestro tope físico, ya no
se alcanzan mejoras espectaculares: a partir de ese momento los
tests sirven, más bien, para comprobar que la forma se mantiene.
El profesor puede añadir todos los ejercicios que le parezcan
convenientes. En principio se proponen los siguientes (se dá por
supuesto que el profesor ya sabe cómo se realizan
correctamente):
- Flexión de brazos colgado de una barra.
- Fondos.
- Dorsales (elevación del tronco hacia atrás, tumbado
boca abajo en el suelo, con un compañero sujetando las
piernas).
- Abdominales superiores (elevación del tronco hacia
delante, tumbado boca arriba en el suelo, con un
compañero sujetando las piernas).
- Abdominales inferiores (elevación de las piernas hasta
la vertical, tumbado boca arriba en el suelo, manos tras
la nuca, con un compañero sujetando los codos).
Flexibilidad y Elasticidad.
Este tipo de tests solo interesan si se es muy puntilloso. Por
regla general el alumno ya se dá cuenta de sus mejoras en el
aspecto de elasticidad, al ejecutar técnicas y dar patadas. Sin
embargo los incluyo porque son interesantes para aquellas
personas que han alcanzado un buen nivel, si sufren algún tipo
de accidente o lesión, ya que les permiten conocer el grado de
recuperación de la misma.
Flexión del tronco hacia delante.
En pié sobre un banco, con las piernas
completamente estiradas, inclinarse hacia delante
intentando tocar los pies con los dedos de las
manos extendidos. Si no se alcanzan, es mala
flexibilidad. Si la punta de los dedos toca el
borde del banco, se considera punto 0. Se usa una
regla para medir cuanto más abajo del borde del
banco se puede alcanzar con los dedos de las
manos extendidos. No se pueden dar rebotes para
aumentar la distancia de flexión.
Flexión del tronco hacia atrás.
Tumbado boca abajo y con las piernas ligeramente
separadas y sujetas por un compañero, se levanta
el máximo hacia atrás el tronco y la cabeza. La
medición se hace midiendo la distancia vertical
entre la barbilla y el suelo.
Apertura de piernas.
En pié y completamente erguido, sin inclinar el
tronco hacia delante o atrás, se separan las
piernas el máximo posible (sin doblar las
rodillas), y se mide la distancia entre los
talones. Hay que hacer un ligero calentamiento
antes del test. No se permiten apoyos de ningún
tipo.
OTROS
TEMAS INTERESANTES
EL JUDO Y LAS PESAS.
Desde siempre las artes
marciales han servido para medir fuerzas entre
adversarios. Pero si nos piden que nombremos una en la
que el factor fuerza sea determinante a muchos nos
vendrá a la mente el Judo.
No es por desprestigiar a
otros estilos pero el contacto físico en el judo es al
100% desde que comienza hasta que termina el combate y no
puedes darte un respiro o retroceder un poco para tomar
aliento porque lo aprovecha tu adversario.Debemos tener
en cuenta que en el judo se parte de la posición de
agarrados, ya no hay distancia entre tu adversario y tú.
Una
de las filosofías del Judo era utilizar la fuerza del
adversario para poder vencerle, el que se considera
"creador del Judo" Jigoro Kano no parecía
especialmente fuerte. ¿por qué entonces intentar
mejorar tanto la fuerza propia? ¿ se está perdiendo el
espíritu original del Judo?
No, en absoluto. Hoy en
día se pueden ver combates (open) en los cuales dos
oponentes con considerable diferencia de peso, a veces,
vence el de menor envergadura.
Pero es por técnica.
Ahora, cuando la balanza está equilibrada y los dos
contendientes están muy igualados en técnica, vencerá
el que más preparación física tenga, influyendo, sobre
todo, la fuerza.
Hay que tener en cuenta
que el judo de hoy en día a evolucionado mucho y en
competición se pueden ver técnicas difíciles de
interpretar si ha sido de pierna, cadera o brazo.
Aclarar también que a los
adversarios que se refería El Maestro, normalmente no
eran judokas, si no de otras escuelas existentes en la
época (como principales rivales directos, las escuelas
de Ju-Jutsu, o Jiu-Jitsu, como quieras nombrarlo).
¿En
el Judo influye más el peso global o la muscularidad del
oponente?
Por supuesto la
muscularidad, ten en cuenta que los combates en judo van
por categorías de peso (salvo la OPEN) así que 85 kilos
en un musculado tendrá mas ventaja sobre otro que no lo
es. El problema está en la categoría de más de cien
kilos, puedes estar con 115 kilos y bien musculado y que
tu adversario sea Aitami Ruano, que ronda los 200. Si el
contrincante de 115 kilos no es muy hábil, probablemente
gane Aitami.
Muchos
tienen miedo de entrenar con pesas por temor a "ser
más lentos". ¿Hasta qué punto crees que esto es
cierto?
Totalmente cierto, si se
dedican al trabajo de la hipertrofia muscular, claro.
Explico, no por ser culturista (persona que se dedica al
desarrollo muscular, a esculpirse) se es más
"lento". Ahora, si este culturista hiciese judo
sí sería más lento.
Las pesas que debe hacer
un judoka deben ir orientadas a la fuerza explosiva,
nuestro deporte requiere tensiones - relajaciones de los
músculos en décimas de segundo. El consejo es efectuar
ejercicios con mucho peso, pocas repeticiones y muy
rápidas.
Después ejercicios de
estiramiento para "alargar" los músculos
congestionados. Y con un buen entrenamiento, incluso
diría que aumenta tu velocidad (aunque pienso que no es
el factor más importante del judo).
Tres
motivos por los que se creé que las pesas son un soporte
fundamental para el Judo.
1º) La técnica sin
fuerza no da los resultados deseados.
2º) Con un adversario
de igual nivel técnico, marca la diferencia.
3º) Te condicionan
psicológicamente de forma positiva ante un combate,
dando más seguridad en sí mismo.
¿Con
qué frecuencia se pueden practicar ambas cosas, Judo y
pesas?
Es una alternancia de
ambas, guardando sus tiempos de reposo y combinación de
las dos. Si hago judo técnico puedo hacer un ejercicio
de potencia con pesas ese mismo día, al día siguiente
alterno estiramientos con una clase de randori suelo, por
ejemplo (que es una sesión de resistencia).
También la frecuencia la
marca el calendario de competiciones. Dónde hay subidas
de ciclo o bajadas. Una cosa que sí se puede hacer con
competidores es mantenerlos en un ritmo medio en el
período estival (vacaciones de verano) aumentándoles el
ritmo de pesas y bajando el de judo.
¿Qué
partes corporales es necesario trabajar más en las pesas
para mejorar en el Judo?
En general, todas. El judo
mueve todo el cuerpo. Ahora hay que poner mayor atención
al cuello. De los brazos, los hombros y los antebrazos;
las piernas, cuadríceps y gemelos. Y por supuesto
lumbares y abdominales, aunque seria preferible más
lumbares.
Si
se ha practicado con pesas por muchos años y luego se es
principiante en el Judo y se logra ganar a judokas
avanzados, no asi en judo pie, será esto natural ó
habitual ?
En suelo hay mucha
técnica y, probablemente, fuerza contra fuerza salga
vencedor el más fuerte, pero en suelo es donde debes
aprovecharte más de la fuerza de tu oponente para
controlarlo. Un judoka de 70 kilos he controlado a a
otros de 100 y 120 kilos, aprovechándo de su fuerza.
En Judo, la habilidad y la
estrategia son factores importantes, también a tener muy
en cuenta. Se puede considerar al judo como un gran
tablero de ajedrez dónde debes mover las piezas de forma
que lleves a tu adversario a dónde quieres tenerlo, sin
precipitarte en dar el jaque mate.
Hace años la
organización de ciegos de España (ONCE) sacó un slogan
publicitario de judo que decía "EJERCITA TU MENTE.
PRACTICA JUDO" y creo que esto lo dice todo.
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La
Alimentación en el Judo
Cómo
alimentarse correctamente antes, durante y después de una Competencia de Judo
por Denis Riché (especialista en
nutrición: deporte, desarrollo y rendimiento)
El Judo requiere
vivacidad, potencia y concentración. Estas cualidades dependen en
parte de la glucosa presente en sangre. Para los adultos, la
existencia de categorías de peso puede haber inducido a los
practicantes a seguir un régimen drástico, pobre en agua y
conteniendo demasiados glúcidos. En ese caso resulta capital tomar
bebidas energéticas y alimentos líquidos tras pesarse.
Las sesiones de entrenamiento
pueden durar más de una hora, incluso entre los jóvenes. Por ello, a
pesar de existir pausas frecuentes, habrá que rehidratarse y aportar
energía.
Por último, habida cuenta de los
movimientos violentos, de las tensiones, de los movimientos de
isometría, de las fases de combate en suelo y del estrés, es
preferible evitar, antes de la competición, la ingestión de
alimentos que pudieran perturbar el trabajo del aparato digestivo.
Consideraremos en primer lugar
que el peso excedente con respecto al límite de categoría es escaso
y fácil de perder. En ese caso, una alimentación equilibrada y
restringida en grasas, bastará para afilarnos, para recuperarnos y
para preparar la siguiente sesión al mismo tiempo, contentándonos
con dos cucharadas soperas de aceite al día, alternando las
variedades (oliva, girasol, etc...), puesto que sus ácidos grasos
esenciales movilizan las grasas en reserva, cuidan los cartílagos y
proporcionan una buena inmunidad.
Debe aumentarse el aporte proteico para proteger
la masa muscular solicitada por algunos ejercicios, por los choques y
por los contactos, y sobre todo si se sigue un régimen. Se
optimizará el aporte proteico (150 gr. de ave, de pescado, de carne
magra, o de hígado al mediodía y por la noche, además de 4
productos lácteos al día), ya que los aportes proteicos
aumentan las necesidades en
calcio, sobre todo en el caso de un régimen.
Incluso si queremos adelgazar, no
nos descuidaremos de tomar un "tentempié" además de las
tres comidas principales, compuesto de lácteos, de frutas frescas o
en zumo y eventualmente de cereales de barritas sustituto de comidas o
de alimento equilibrado.
Procuraremos ingerir alimentos
feculentos (arroz, pastas, sémola, etc) como base de una de las
comidas principales más o menos en función del peso y de las
limitaciones de la categoría. Pero, mientras entrenemos duramente,
debemos conservar la ración. El acompañamiento de la otra comida
principal, se compondrá de verduras.
De ser posible, deben evitarse
los alimentos grasos, las grasas cocidas, las frituras, las verduras
de sabor fuerte (nabo, cebolla, col, etc) antes de una competición
para un buen confort digestivo.
ANTES DE LA
COMPETICIÓN
Naturalmente deben transcurrir
tres horas entre el fin de la última comida y el comienzo de la
competición. Eso por tres razones:
Prevenir la falta de energía
producida por un mal "timing" de la ingestión de esa
comida, que podría comportar un descenso de la atención, de la
concentración y de la destreza.
Limitar los problemas digestivos.
Durante los combates, los intestinos sufren sacudidas y la digestión
puede verse perturbada. El respeto de este plazo reduce este riesgo.
Sin embargo, para un confort digestivo óptimo, comeremos
preferentemente:
Para una sesión que tiene lugar
por la mañana un desayuno fácil de asimilar, rico en glúcidos y
pobre en grasas:
Zumo de frutas - tazón de
cereales y yogur o leche semidescremada, o pastel de arroz - pan o
tostadas – miel o compota o mermelada (según los problemas de
peso).
Otra opción: alimento equilibrado y bebida
caliente.
Si tiene lugar por la tarde:
Verduras y hortalizas crudas – arroz o pastas o
sémola
o papas – jamón o pescado o pavo – producto l
(yogurt o queso fresco).
Eventualmente, si tenemos poco
tiempo, podemos contemplar el empleo de alimentos equilibrados.
Podemos entonces acortar el plazo entre su ingestión y la
competición.
También podemos contemplar el
uso de alimentos equilibrados líquidos que permiten acortar el plazo
entre su ingestión y el ejercicio.
Para los niños:
Hay que tener en cuenta el regreso más feroz del
apetito: tomar siempre un "tentempié" dos horas antes de la
sesión a base de barritas energéticas, pan de especias, galletas
dietéticas, frutos secos, yogurt batido o zumo de frutas. Se
evitarán las barritas con chocolate y los productos de pastelería
por ser lentos en digerir, ricos en grasas y desequilibrados en el
plano nutricional.
Por lo general beben poquísima agua y prefieren
las bebidas azucaradas (cola, soda).
Hay que acostumbrarlos a beber
agua todo el día vigilando que lo hagan durante los entrenamientos.
Muchas competiciones se
desarrollan a primera hora de la mañana o de la tarde.
En el primer caso, no hay que
llegar sin nada al estómago. Como mínimo, intentaremos que tomen
glúcidos (barritas o jalea o galletas más bebidas energéticas) 45
min. antes del comienzo de la competición.
En el segundo caso, debe
terminarse de comer dos horas antes como mínimo. Idealmente, entre
cada combate deberían tomarse barritas energéticas, pan de especias,
galletas, pastel de arroz, frutas, frutos secos o yogurt batido, para
una digestión, una atención y energías óptimas. Evitar las papas
fritas, las chucherías, los caramelos y los chocolates.
DURANTE LA
COMPETICIÓN
El cuerpo necesita agua (pierde
mucha por la respiración) y azúcar para la energía. Por ello, es
indispensable tomar una bebida energética, incluso si se sigue un
régimen, ya que la aportación de azúcar preserva las defensas
inmunitarias simplemente hay que diluir más el preparado.
En competición, hay que rehidratarse entre los
combates.
Una bebida con fructuosa es
ideal, ya que mantiene la atención. Muchos participantes se desplazan
en equipo, por lo que para evitar la transmisión de microbios, es
preciso que cada cual lleve su propia botella.
Nuestros consejos
prácticos:
Tomar unos 500 ml. de bebida
energética por hora entre los combates y al final de cada uno de
ellos. Durante el entrenamiento beber en tomas regulares cada 15-20
min. para una hidratación optima. Según el peso, puede diluirse más
el preparado o alternarlo con agua.
DESPUÉS DE LA
COMPETICIÓN
Se imponen dos prioridades: beber
y recuperar (eliminar las toxinas)
Nuestros consejos
prácticos:
Bebe agua enriquecida con gas
(bicarbonatada) para facilitar la eliminación, o agua mineral natural
con complementos bicarbonatados añadidos.
Alterna con una bebida
energética. Una mezcla equilibrada de proteínas y de glúcidos es
también adecuada sobre todo si se ha seguido un régimen.
Más tarde, ingerir una fruta y
un producto lácteo. Tomar una cena que facilite la recuperación:
Verduras (cocidas -en ensalada o
en sopa-).
Productos farináceos (arroz,
pastas, legumbres secas, pan) en cantidad adaptada al régimen.
Proteínas: si es posible, evitar
las carnes y limitar a raciones pequeñas (unos 100 gr.)
Un producto lácteo:
A la mañana siguiente, en
cualquier caso, tomar un desayuno copioso pero equilibrado, con un
segundo producto lácteo si se entrena a diario, o si todavía queda
peso que perder para alcanzar un objetivo. Hay que seguir bebiendo
mucho (2’5 litros al día como mínimo).
EJEMPLOS DE
COMIDAS TIPO
Por la mañana:
La base se compone de: bebida
caliente, un alimento feculento, una fruta o zumo de frutas, un
producto lácteo, un producto azucarado. Estas son algunas opciones:
Té o café, zumo de frutas, yogurt (mejor
descremado), barrita energética con frutos secos.
Té o café, macedonia de frutas,
leche y copos de avena, pan completo, miel o mermelada.
Té o café, compota, yogurt,
tostadas y miel.
Té o café, naranja, queso
fresco (preferiblemente entre 0 y 10% de materia grasa) y pan
deportivo, barrita de cereales si el peso lo permite, si no, un
segundo producto lácteo sin grasa.
Fruta fresca, alimento
equilibrado (yogurt opcional).
A mediodía o por la noche:
Verduras y hortalizas crudas,
sopa o ensalada, con una bolita de un cuerpo graso en una de las
comidas.
Una proteína: carne magra,
pescado, ave o hígado (1 vez a la semana), 150 g. al mediodía y un
poco menos por la noche.
Una ración de alimento feculento
(arroz, pastas, papas, legumbres secas) hasta 250 g. de peso (cocido)
según las limitaciones de peso y el entrenamiento.
Un producto lácteo.
Otra opción 3
veces por semana:
Alimento proteínico (batido de
proteínas) o sustituto de comida + yogurt. En este caso, la otra
comida debe incluir una carne o un ave, verduras y un producto
lácteo.
Tentempié:
Fruta o zumo de frutas, yogurt o vaso de leche o
queso fresco, o alimento equilibrado (no más de dos veces al día).
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EL JUDO Y LOS NIÑOS
El judo favorece el desarrollo
psicomotor en los niños
El judo, puede
empezarse sobre los 5 años, es bueno porque adquieren dominio y
confianza en si mismas/os, les da elasticidad y fuerza muscular,
y reflejos, no es recomendable con problemas de escoliosis y
crecimiento.
La práctica del judo, una actividad física muy
completa que mejora cualidades físicas como la fuerza y la
resistencia, también favorece el desarrollo psicomotor en los
niños. Realizar los ejercicios correctamente ayudan en gran
medida a prevenir las lesiones, aunque al ser un deporte de
combate en la que se depende de un contrincante, hay momentos en
los que son inevitables.
"El judo es un deporte saludable, ya que
desarrolla muchas cualidades: la fuerza, la velocidad, la
resistencia y la coordinación. En niños también promueve el
desarrollo psicomotor convirtiéndolo en una actividad muy
completa".
Debido a que es un arte marcial da la sensación de ser una
práctica en la que son comunes las lesiones. Ante esta
afirmación, "Si realizas los ejercicios correctamente,
siguiendo las normas con una buena técnica y con una adecuada
forma física, lo más normal es que no se produzcan
lesiones". Sin embargo, al ser un combate, en que se depende
de un contrincante, y sobre todo en competición, hay momentos en
los que es inevitable sufrir daños.
Tradicionalmente los problemas se centraban en las extremidades
superiores, siendo frecuentes las luxaciones en el codo y en el
brazo y las fracturas de húmero y de clavícula, pero gracias a
la cada vez mejor preparación de los deportistas "las
lesiones están bajando a las piernas, sobre todo a la rodilla y
el tobillo, debido a las palancas".
Aprender a caer
Para evitar la aparición de dolencias es fundamental una buena
técnica, en donde saber caer es la primera lección: "Las
caídas son las primeras cosas que te enseñan, es lo más
básico". Otro factor preventivo es el calentamiento:
"Hay que realizar, antes de empezar la clase, desde
ejercicios generales, hasta más específicos para los distintos
grupos musculares: brazos, hombros, cuello y piernas".
Asimismo, son necesarios los estiramientos al comenzar y al
finalizar los combates: "Ya que el músculo, por
agotamiento, tiende a acortarse y a contraerse, para evitar que
se produzcan lesiones hay que intentar dejarlo en las mismas
condiciones que se encontraba al iniciar el entrenamiento".
Arbitraje
En el judo, "los árbitros deben estar muy atentos. Además
de puntuar, deben sancionar las acciones ilegales que puedan
alterar la salud de alguno de los participantes".
En deportes donde, a nivel de competición, las estrangulaciones
y las luxaciones están permitidas, "el árbitro debe estar
pendiente, porque en una pelea si se produce un daño y el
oponente no abandona, ha de ser el árbitro el que frene el
combate".
Esta experiencia no entraña más violencia que
cualquier otra. -De hecho, Junto a sus beneficios físicos, el
judo ofrece a quienes lo practican una filosofía particular que
enseña a respetar al adversario, desarrolla la voluntad y la
autoestima.
El Judo mejora el pronóstico del Asma infantil
Ya
está reconocido que el Deporte es recomendable para los niños
asmáticos debido a que |