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Lic.Wilfredo
Duardo Rodríguez
El Judo es un deporte en el
que se ve involucrado todo el cuerpo y cuya intensidad y demanda
cardiovascular pueden ser moduladas perfectamente por el
deportista. Combina perfectamente las capacidades físicas
condicionales básicas y complejas, así como las coordinativas, (
especialmente el equilibrio, el acoplamiento y la anticipación),
la táctica de combate y la técnica, con lo que se produce el
desarrollo integral del judoka. En el hay que conjugar una
adecuada preparación física integral de tipo aeróbico –
anaeróbico ya que las acciones que se producen durante el combate
tienen un alto componente de explosividad y rapidez como también
una gran resistencia para poder vencer las exigencias del tiempo
total reglamentado para el desarrollo del combate.
Todo ello presupone para los
entrenadores, la necesidad de hacer una adecuada selección de los
medios y métodos para el entrenamiento a realizar con sus judokas
sin obviar en momento alguno el nivel de preparación que los
mismos poseen. Aprender y entrenar el Judo en las condiciones
propias o semejantes de la competición constituye una premisa
indispensable a tener en cuenta en los momentos actuales, todos
estamos involucrados en un proceso cotidiano, la lucha por
resultados superiores.
Desde sus inicios el Judo,
devenido en deporte Olímpico posteriormente (1964) ha contado con
métodos tradicionales para su enseñanza y entrenamiento. Hoy los
seguimos aplicando, pero las concepciones y fundamentaciones han
cambiado a tono con las exigencias impuestas por el desarrollo
científico y tecnológico de la sociedad y al cual el Judo no
puede ser ajeno.
Entre los métodos
tradicionales para la enseñanza y entrenamiento del Judo
encontramos:
- TADOKU-RENSHU
- SOTAI-RESHU
- UCHI-KOMI
- YAKU-SOKU-GEIKO
- NAGE-KOMI
- KAKARI-GEIKO
- RANDORI
- SHIAI
Como planteamos
anteriormente, todos ellos tienen vigencia de aplicación en las
sesiones de enseñanza y/o entrenamientos que a diario realizamos,
y a la vez expresan un orden lógico de progresión en el
aprendizaje del Judo.
Solamente vamos a referirnos
al RANDORI, del cual conocemos como traducción a nuestro idioma,
PRACTICA LIBRE. Diferentes maestros prestigiosos del Judo actual
mundial, han ofrecido una traducción o caracterización del
randori mucho más cerca de las exigencias actuales de nuestro
deporte, así el maestro japones UZAWA (1981) platea: randori es
combate libre, una forma de entrenamiento que emplea el nage waza
y el katame waza en orden de dominar al contrario. Se entrenaran
las técnicas y la defensa con audacia, fuerza y encadenamiento de
tachi y ne waza.
Otros maestros japoneses y
europeos con sus investigaciones y experiencia han aportado muchos
aspectos conceptuales a esta forma de practica, que en esencia es
la antesala del SHIAI.
Para nosotros, RANDORI, ante
todo constituye un medio valiosísimo en la preparación o
entrenamiento del judoka para la competición, es la forma más
integradora de la preparación técnico táctica, no solo incluye
un nivel de aplicación de los elementos técnicos y tácticos
entrenados, del modelaje, sino que va a constituir el medio
idóneo de expresión de la creatividad motriz del judoka en
situaciones similares a la competencia. Paralelo a ello, por la
influencia que en el orden fisiológico produce la intensidad con
que se desarrolla esta actividad que genera incrementos en la
frecuencia cardiaca entre 160-190 pulsaciones/minuto,
manifestándose procesos aeróbicos y anaeróbicos intercalados,
constituye un medio fundamental para el desarrollo de la
resistencia especifica necesaria para enfrentar las exigencias de
la competencia.
LA PRÁCTICA DEL RANDORY.
En la práctica del
randori se deben tener presentes algunos aspectos
fundamentales:
- - La posición del cuerpo debe ser
generalmente Shizen tai, no debe adoptarse una postura
defensiva. Shizen tai facilita el desarrollo del randori al
ser la postura que menos cansa, la que más movilidad nos
permite y la que más facilita el trabajo de nuestro
compañero de prácticas.
2. – Cambiar de
compañero de práctica con frecuencia. El randori no debe
ser una práctica pre-establecida, sino abierta a la
incertidumbre. Si siempre se practica con los mismos
compañeros se terminarán conociendo sus acciones y éste
no es el objetivo del randori.
3. – En el randori
ambos contendientes deben intentar llevar la iniciativa,
llevar la iniciativa es una actitud participativa. En el
randori debe primar la actitud ofensiva sobre la defensiva.
Un ataque siempre es creativo.
4. – La defensa se
debe realizar mediante tai sabaki, nunca a través de
resistencia. El tai sabaki se facilita manteniendo en todo
momento la postura natural (shizen tai) Con este aspecto se
consigue el progreso en Judo, además de evitarse el riesgo
de lesión.
5. - Cualquier ataque
bien ejecutado ante el que no se ha podido reaccionar,
mediante el tai sabaki debe ser aceptado mediante una buena
caída.
6. - El dinamismo
durante el randori ( movilidad, sucesión de ataques, tai
sabaki, combinaciones, encadenamientos, cambios en el
agarre, caídas frecuentes de ambos contendientes,
experimentar técnicas nuevas, etc.) facilita la continua
sucesión de situaciones antes las que decidir que hacer
para ambos contendientes, lo que influye que sea un medio
para el progreso conjunto. Contribuir al dinamismo del
randori es contribuir a una práctica de mejora mutua. Este
dinamismo debe respetar el espacio de práctica en dojo de
los demás practicantes.
7. - El objetivo del
randori no es que no nos apliquen una técnica o las menos
posibles, sino que entre ambos contendientes, dentro de una
situación real de combate, se apliquen el mayor número de
técnicas bien ejecutadas. No olvidemos que esa es la idea
del randori, aplicar los principios y técnicas del Judo. Si
en un randori no son aplicados ni los principios ni las
técnicas del Judo no es un randori. En randori no se debe
cometer el error de valorar una técnica aplicada sobre un
compañero como una victoria sobre él.
8. - El randori al
igual que el kata, debemos comprenderlo como un proceso, no
como un resultado. Para valorar los resultados existe otra
forma de práctica, que es el shiai (competición).
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