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Lic.
Wilfredo Duardo Rodríguez
Director Técnico de la Liga de Judo de Bogota y
Miembro de la Comisión Técnica Nacional
De la Federación Colombiana de Judo.
Desde hace varias décadas en la
literatura científica aparecen trabajos dedicados al estudio de
las características psicológicas de los entrenadores, los
problemas más frecuentes en su labor, los estilos de dirección y
búsqueda de sistemas de preparación que faciliten su excelencia
en las tareas de la formación integral y preparación de sus
deportistas.
La conducta del entrenador de
Judo, ha estado condicionada tradicionalmente a normas no siempre
establecidas en su propia cultura. Ello presupone actuaciones no
compatibles con las motivaciones e intereses de los deportistas
que bajo su dirección se desarrollan. Se trata aquí de la
circunstancia en que el entrenador encuentra en el deportista
patrones de conducta que no son aceptados por él o que se
relacionan con prejuicios personales del propio entrenador. Por
ejemplo, el hecho de que el deportista pertenezca a una región
geográfica donde sus pobladores tienen características
culturales que no son afines a las concepciones del entrenador.
El Judo, actividad deportiva
devenida de las denominadas artes marciales del antiguo Japón,
como una de las manifestaciones mas practicadas en el mundo
deportivo de hoy, ha abierto puertas a su desarrollo en
correspondencia con los avances
de las ciencias del deporte. Los entrenadores no podemos estar
ajenos a ello. Entender que; "la técnica y la táctica en
el deporte, son la consecuencia de la asimilación de un sistema
de acciones contenidos en el, que a través de la ejercitación
sistemática y con orientación especializada, dará lugar a la
formación de las habilidades, los hábitos y las destrezas
necesarias para lograr la eficacia en la aplicación del ejercicio
competitivo", presupone adoptar una postura diferente al
enfrentar el proceso de preparación de nuestros deportistas, e
identificarnos plenamente con lo que otros esperan de nuestra
actuación.
No basta solamente con poseer un
avanzado grado en Judo, ni siquiera con haber tenido las aptitudes
en un momento dado como excelente competidor, se requiere de un
conjunto de cualidades mucho mas amplio, y ser capaz de
materializarlas en el trabajo sistemático con sus judokas
deportistas.
El proceso de formación
deportiva transcurre básicamente por tres etapas escalonadas en
orden ascendente (iniciación, especialización y rendimiento)
Cada una de ellas esta caracterizada por las tareas que
corresponde realizar y/o desarrollar
en correspondencia con diversos factores. (Edad biológica, sexo,
contenido, métodos, vías y/o procedimientos, medios y
evaluación). La pirámide escalonada de estas etapas constituye
una condicionante del nivel profesional del pedagogo del Judo que
ha de llevarlas a vías de hecho.
La categoría "Entrenador"
para el desarrollo de la etapa de rendimiento deportivo presupone
la elección de un profesor de Judo que reúna unas cualidades
personales y profesionales con un perfil mucho mas especifico
hacia la dirección de trabajo que le corresponderá desarrollar.
La organización, planificación
y control del Entrenamiento es un instrumento fundamental en la
gestión del rendimiento deportivo, ya que las estructuras de la
planificación, las formas de organización del entrenamiento y
sus contenidos conforman una estrecha relación con la dinámica
de rendimiento que se aspira.
Es por ello que en el presente
artículo abordaremos algunas de las características personales y
profesionales que debe reunir el entrenador de Judo de nuestros
días:
CARACTERÍSTICAS QUE DEBE
REUNIR UN ENTRENADOR DE JUDO.
- Ser un buen pedagogo y maestro en la actividad
que desarrolla.
- Mantenerse constantemente actualizado. Tener un
alto espíritu de superación.
- Ser capaz de motivar a los deportistas para que
rindan al máximo.
- Ser capaz de estar al tanto de las diferencias
individuales de los deportistas.
- Saber escuchar a los demás.
- Ser capaz de establecer el sistema o régimen
disciplinario y/o de vida para sus deportistas.
- Predicar con el ejemplo. (sin comentarios)
- Poseer la capacidad de concientizar a sus
deportistas en el logro de metas cada vez superiores.
SER
UN BUEN PEDAGOGO Y MAESTRO EN LA ACTIVIDAD QUE DESARROLLA
Significa, que el entrenador ha
de poseer conocimientos profundos de los contenidos de la
Pedagogía como ciencia rectora del desarrollo del proceso, sus
principios didácticos y metodológicos, de la Psicología general
y especifica del deporte, para poder tener la capacidad de
asimilar el comportamiento de sus deportistas. Conocer de los
fundamentos generales y específicos de las diferentes ciencias
aplicadas al proceso de entrenamiento deportivo, y sobre todo de
aquellas que en su radio de acción tienen una incidencia directa
en la preparación de sus judokas. Conocedor de las concepciones
que en materia de Teoría y Metodología del Entrenamiento
Deportivo, pueden ser aplicables a los deportistas integrantes de
su selección. Tener la capacidad de aplicar estas concepciones
generales al campo específico de la preparación de un judoka.
Poseer dominio del contenido
teórico y práctico del campo técnico y táctico del Judo en
general así como la capacidad de integrarlo a la concepción de
los sistemas ofensivos y defensivos que la estructura de la
competición impone.
MANTENERSE CONSTANTEMENTE
ACTUALIZADO. TENER UN ALTO ESPÍRITU DE SUPERACIÓN
Teoría y Metodología del
Entrenamiento Deportivo, devenida en ciencia rectora de la
ejecución de este proceso, enriquece cada día sus leyes,
principios, métodos y vías con los resultados que en la esfera
del rendimiento se obtienen, así como de los aportes que generan
las investigaciones científicas aplicadas a este campo. Ello
determina que la tendencia actual de esta ciencia del deporte este
orientada hacia el perfeccionamiento
pedagógico del proceso y de la aplicación de un grupo de
ciencias que paralelamente lo estudian.
El entrenador de Judo de
nuestros días, ha de estar en la capacidad de ir constantemente a
la búsqueda del nuevo conocimiento, las mejores experiencias, a
la investigación constante, a la solución de la problemática de
cómo poder obtener los mejores o superiores resultados en la
preparación y la competición. Tiene la necesidad de realizar un
sistema de actividades teórico – práctico que propicien su
adecuada auto - preparación para el desarrollo de la
planificación, ejecución y control del proceso de entrenamiento.
Otro aspecto de gran importancia
resulta la disposición y capacidad del entrenador para dedicarle
un determinado volumen de tiempo a su ejercitación ensayo de las
demostraciones que presentara a sus deportistas, teniendo presente
que en una selección de rendimiento cada judoka ha adecuado los
gestos técnicos básicos o rectores, a sus características
personales. No se trata solo de leer un libro, observar un video,
haber visto durante un torneo la aplicación de determinados
elementos factibles de enseñar a los nuestros, sino se ha
interiorizado a través de la ejercitación práctica, el modelo
que se mostrara será con muchas imprecisiones e incluso errores.
SER CAPAZ DE MOTIVAR A LOS DEPORTISTAS PARA QUE
RINDAN AL MÁXIMO.
La
motivación hacia el logro de los resultados que nos trazamos,
tiene su punto de origen en las primeras sesiones de
entrenamientos. El entrenador ha de ser capaz de ejercer una
influencia en sus judokas, hacia la concientizacion de lo que
ellos pueden llegar a hacer en la competencia. Que el resultado de
la competencia será la culminación de un periodo de tiempo de
intenso trabajo realizado a través del entrenamiento.
Generalmente se entrena un año para competir un día. De ahí, la
importancia de mantener durante toda su duración, un proceso de
entrenamiento, ameno, interesante y que se corresponda con las
motivaciones e intereses no solo del entrenador, sino también de
los deportistas.
Para ello el entrenador ha de
poseer un caudal de conocimientos y experiencias pedagógicas y
prácticas del Judo, que le permitan explotar al máximo la
potencialidad de trabajo de sus judokas durante las sesiones sin
caer en estados de monotonía para ellos.
SER CAPAZ DE ESTAR AL TANTO DE
LAS DIFERENCIAS INDIVIDUALES DE LOS DEPORTISTAS
Generalmente las sesiones de
entrenamientos en la preparación de los judokas, se realiza
dirigida a todo el equipo; y es una necesidad, pues la
preparación de uno requiere de la ayuda y cooperación de los
demás, las tareas del modelaje técnico y táctico requiere de
diferentes situaciones que son dadas a la vez por diferentes tipos
de judokas ( izquierdo, derecho, mas o menos peso, Tokuy waza,
nivel de especialización etc.)
Sin embargo las tendencias
actuales del Entrenamiento Deportivo exigen una mayor
individualización del trabajo a desarrollar por el entrenador.
Ellas están avaladas por las diferencias que en el orden de
crecimiento de sus potencialidades físicas, asimilación de la
técnica y la táctica así como el comportamiento de la
personalidad propia del judoka, se presenta.
Es
por ello que el entrenador debe cuidadosamente planificar la carga
de entrenamiento, diferenciando en cada caso el volumen e
intensidad de trabajo a realizar por sus deportistas, teniendo
presente que cada uno enfrente la solución de tareas posibles a
vencer por el y que a la vez propicien el incremento de sus
posibilidades en la solución del ejercicio competitivo.
SABER ESCUCHAR A LOS DEMÁS.
Todas las opiniones, criterios,
sugerencias, reconocimientos, criticas etc., constituyen una
fuente valiosa de información para enriquecer el proceso
pedagógico del Entrenamiento Deportivo dirigido a los judokas de
alta calificación o rendimiento.
Es necesario saber escuchar a
los demás, principalmente a los deportistas, imbuirlos de una
confianza que les permita una diáfana comunicación con el
entrenador, que expresen sus opiniones individuales y colectivas
sobre como marcha el proceso, sus inquietudes, exigencias,
sugerencias etc.
Existe otro grupo de personas
que se comunican frecuentemente con el entrenador cuyos
planteamientos resultan de gran significación para corregir y
enriquecer el trabajo; los directivos, el resto del colectivo
técnico de trabajo (si lo hubiere), padres y entorno familiar del
judoka, los árbitros, otros profesores y/o entrenadores y los
aficionados. "QUIEN NO POSEA LA CAPACIDAD DE ESCUHAR Y
REFLEXIONAR A PARTIR DE LO ESCUCHADO, ES VICTIMA DE UNA PROFUNDA
IGNORANCIA"
SER CAPAZ DE ESTABLECER EL SISTEMA O RÉGIMEN
DISCIPLINARIO Y/O DE VIDA PARA SUS DEPORTISTAS.
El éxito de todo proceso de
preparación para la competencia esta precedido de haber
logrado inculcar en los deportistas hábitos adecuados de
comportamiento ante la actividad específica y generales para la
vida. El entrenador ha de ser flexible e intolerante ante
determinadas situaciones conductuales de sus judokas. Establecer
las normas necesarias para crear un estilo de vida del deportista
(asistencia, alimentación, recreación, estudio, control medico,
descanso, educación sexual, higiene personal, etc.) y mas que
todo ser celoso y exigente al máximo con su cumplimiento.
No permitir que actuaciones no acordes con las normas
establecidas afecten la integridad disciplinaria del colectivo.
Ofrecer posibilidades de participación a los deportistas en el
establecimiento de las normas disciplinarias, lo que permitirá su
actuación más consciente. No mostrar tolerancias ante algunos
deportistas, de hechos indebidos que puedan llevar al colectivo,
inquietudes de privilegios. Con los campeones las exigencias
deberán ser mayores cada día. El entrenador deberá interactuar
con el resto del colectivo técnico (si lo hubiere), los
directivos y otras personas que tienen una influencia directa en
la preparación del judoka para que en lo posible se adopte la
misma línea de trabajo disciplinario con el.
El control del comportamiento
del peso corporal en cada etapa del entrenamiento constituye un
aspecto determinante del resultado de la competencia. Debe ser
valorado como uno de los indicadores disciplinarios del judoka.
Debe educar al deportista en la
capacidad de asimilar con ética y respeto, las decisiones que se
adopten en cada momento (desde las técnicas, las arbitrales y las
administrativas) que lo involucran, y mostrarle las vías
adecuadas para expresar sus inconformidades y desacuerdos.
POSEER LA CAPACIDAD DE CONCIENTIZAR A SUS
DEPORTISTAS EN EL LOGRO DE METAS CADA VEZ SUPERIORES.
A continuación cinco conclusiones en relación
con el planteamiento de metas.
- Las metas específicas y difíciles llevan
a rendimientos mejores que las metas fáciles y ambiguas.
- Las metas a corto plazo pueden facilitar el
logro de metas a largo plazo.
- Las metas afectan el rendimiento al afectar
el esfuerzo, la persistencia y la dirección de la
atención, y al motivar el desarrollo de la estrategia.
- La información sobre el progreso que se
logra es necesaria para que funcione el planteamiento de
metas.
- Las metas deben aceptarse si han de afectar
el rendimiento.
Sugerencias
a los entrenadores para el establecimiento de metas.
- Plantear metas a corto plazo como parte del
mejoramiento a largo plazo.
- Establecer metas medibles o mensurables.
- Establecer metas difíciles pero realistas.
- Delinear estrategias bien definidas para la
obtención de las metas.
- Controlar constantemente y evaluar los
programas de planteamientos de metas.
- Analizar sistemáticamente con sus deportistas
el cumplimiento de las metas planteadas.
El cumplimiento de las metas trazadas durante el
proceso de entrenamiento y que tendrá su plena culminación en la
competencia, será estimulado por el entrenador ante el colectivo
y de forma individual, teniendo siempre presente en que
condiciones se logro el cumplimiento de las mismas.
ALGUNOS ASPECTOS QUE TODOS LOS ENTRENADORES DE
JUDO DEBEN CONOCER:
- Cada atleta posee riesgos del carácter que le
son propios
- Existen de la personalidad que permiten
distinguir al judoka con problemas del judoka exitoso
- Si se pueden conocer las necesidades del judoka
entonces es posible aplicar un método ideal para que explote el
máximo de sus posibilidades
- Es necesario acomodarse a los comportamientos
negativos específicos que no afecten el curso normal del
proceso sin afectar la relación con el deportista
- Los entrenadores deben conocer sus propia
lagunas, para así mejorar la eficiencia del trabajo
- No disimular durante periodos prolongados
actitudes negativas respecto a un atleta
- Como educadores no deben ser absolutamente
perfectos y deben estar dispuestos a pagar el precio de la
honestidad de sus sentimientos
- Deben profundizar en sus conocimientos, por si
desean obtener mejores resultados
NOTA:
Las fotos que aparecen
en este trabajo, corresponden a los deportistas y entrenador
de la Selección de Judo de Bogota, así como de
las selecciones masculina y femenina de Cuba
en los Juegos Panamericanos de Dominicana 2003 y Mundial de Osaka
2003.
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